Bem-vindo a Sociedade Gnóstica Internacional

29 dez 2012

Los Planetas Metálicos de la Alquimia

//
Comentários0

LOS PLANETAS METÁLICOS DE LA ALQUIMIA
SAMAEL AUN WEOR
PRIMERA EDICIÓN – 1974

PROEMIO

Cuentan las Escrituras Sagradas que el Patriarca Noé, al conocer la proximidad del diluvio universal que hundiría bajo sus aguas a toda la raza, comenzó a construir el Arca y anunciar a sus hermanos la inminencia de la gran catástrofe. En aquella ocasión, la humanidad hizo caso omiso de todas las predicaciones y anuncios y los hombres continuaron ocupados en sus negocios, en sus placeres y en sus vicios.

En nuestra época moderna, el Venerable Maestro Samael Aun Weor, Avatara de la Era de Acuario, igual que Noé, lleva ya una larga lista de obras escritas, todas llenas de profunda sabiduría y conocimientos esotéricos, en las que anuncia la gran catástrofe que se avecina y que acabará con la raza actual. Nos da, en todas ellas, la Tabla de Salvación, el Arca Santa para que no nos veamos envueltos y perezcamos en el momento del gran cataclismo.

Sin embargo a la humanidad estas predicaciones del Venerable Maestro, le parecen fuera de lugar porque se vive con demasiada comodidad y hay tanto deseo de disfrutar la vida, rodeados de tantos adelantos científicos e inventos, que el hombre se figura que es indestructible.

Pero la hora llegará con puntualidad de novia a la cita, como llegó lentamente el momento angustioso y terrible del diluvio universal que sepultó bajo sus aguas turbulentas todo cuanto ser viviente había sobre la tierra. Sólo el Arca quedó flotando majestuosamente sobre un infinito mar, envuelta en un inmenso silencio… ya no existía la humanidad.

En este opúsculo que estamos presentando a la consideración del lector, el Venerable Maestro se dirige a las juventudes con uno de los temas más fascinantes y difíciles como es la influencia planetaria en los individuos, las edades que abarcan estas influencias y sus consecuencias.

Saturno y la Luna, Júpiter y Mercurio, Marte y Venus y por último el Sol que da vida a todos los planetas, nos los presenta formando pares trascendentales y que a lo largo de nuestra vida se unen dentro de nosotros, en nuestro propio laboratorio interior, para darnos todas sus similitudes que asombran al gnóstico.

Las edades que abarcan estas influencias planetarias cubren toda la vida del hombre sobre la tierra. Pero sin la castidad científica es imposible la percepción de estas maravillosas influencias y sus consecuencias portentosas en la vida.

De este modo, el Venerable Maestro Samael Aun Weor, en el presente opúsculo, de la misma manera que Noé, trata de salvar a la humanidad una vez más de la gran catástrofe que tenemos casi a las puertas.

JOSÉ RAMÍREZ CARRILLO
San Salvador, octubre de 1.974

LOS PLANETAS METÁLICOS DE LA ALQUIMIA

Los Planetas de nuestro Sistema Solar gravitan armoniosamente alrededor del Sol. Realmente, es maravillosa la danza de los mundos en derredor de su centro gravitacional. Sin embargo, de todo esto, lo más interesante para nosotros, son los planetas metálicos de la alquimia. Si vemos en forma clara y precisa el orden de los mundos, podríamos trazar un esquema perfecto.

Observen ustedes hermanos, observen cuidadosamente el orden de los mundos, para que luego traten de comprender cual es el trabajo de la alquimia sexual. Tenemos nosotros aquí a Saturno y en la parte baja, la Luna, vamos a poner un orden: sobre la Luna está Mercurio, un poco más arriba, en el orden de los mundos, está Venus; luego el Sol, o sea, el Astro Rey; Mas allá Marte, el Planeta de la Guerra, luego seguiremos con Júpiter y seguidamente como ya dije, Saturno, el más elevado.

Si observamos detenidamente, el orden de los mundos, vemos que el Sol está en el centro, él es quien da vida a todos los planetas del Sistema Solar.

Es mediante la alquimia sexual que se pueden hacer transformaciones maravillosas.

Ante todo, es bueno saber que estos planetas tienen su exponente en nuestro propio sistema seminal y dentro de nuestro propio organismo. Aquí y ahora.

Saturno, el Anciano de los Cielos, mediante la alquimia sexual, se convierte dentro de nosotros mismos en la Luna. ¿Por qué? Porque los dos extremos exactamente se corresponden mutuamente.

Júpiter, mediante la alquimia sexual, se transforma en el Mercurio de la filosofía secreta; precisamente, lo más interesante de La Gran Obra, es ver uno a su propio mercurio en el espejo de la alquimia. Dicen los grandes Maestros que cuando esto sucede, el Santo Tomás, que muchos llevan dentro, queda confundido, desconcertado. De manera que Júpiter transformándose en el Mercurio, es algo extraordinario; el cuerpo astral surge entonces espléndido, lo cual significa un cambio magnífico en nuestra psiquis.

Marte, se debe convertir en Venus. Ese Marte belicoso y terrible que todos cargamos en nuestras propias profundidades, ese Marte guerrero y peleador, debe transformarse en la Venus del amor.

Y al fin, queda el Sol como centro, dando vida a toda nuestra constitución ígnea. Estos planetas metálicos, pues, están en nuestro caos metálicos también, es decir, en el sistema seminal, en el Ens-Seminis.

Resulta sorprendente que el viejo Saturno Venerable venga a transformarse ciertamente, a convertirse en el niño de belleza cautivadora que debe nacer en nosotros, pues cada uno en la vejez debe convertirse en un niño, dicen los psiquiatras…

Resulta extraordinario que ese Júpiter tonante, cuya esposa es la Vaca Sagrada, Devi Kundalini Shakti, mediante la alquimia sexual, se convierte en el mercurio de la filosofía secreta, en ese Mercurio que llegamos a ver en el espejo extraordinario de la alquimia.

Decían los grandes Maestros de la Alquimia: “Bendito Dios que ha creado a Mercurio, porque sin éste último la Gran Obra no sería posible para los alquimistas”. Pero nos deja realmente asombrado el Mercurio, él deviene de las transmutaciones, de las transformaciones, dijéramos, de la esperma sagrada. El resultado de la magia sexual. Él es como el vapor que se levanta del pozo, es como la nube que surge del caos metálico.

Ese Mercurio, sin embargo, posee una inteligencia de tipo subliminal, inefable; es así como puede verdaderamente transformarse el plomo de la personalidad en el oro magnifico del espíritu. También puede asomarse a través de nuestro rostro, para verse en el espejo mirífico de la alquimia.

Y si pensamos en Marte, el guerrero, el señor del hierro; si pensamos en esas fuerzas belicosas que cargamos en nuestro interior, en esas fuerzas duras y terribles, no podemos menos que asombrarnos al ver como mediante la alquimia sexual viene a nacer en nosotros el señor del amor. Eso nos invita a la reflexión, que el Viejo Venerable de los Siglos, se convierta en el niño afecto que se mueve dentro de los templos de la Fraternidad Universal Blanca.

Eso es lo asombroso, que el Júpiter tonante, ese Tercer Logos inefable, ese Archi-hierofante y Archi-mago de que nos hablara Don Mario Roso de Luna, el insigne escritor español, se transforme en el Mercurio de la filosofía secreta, en el Dios de la elocuencia, en esa forma lúcida de un Cagliostro y en la portentosa de un Saint Germain, o sencillamente, en esa apoteosis de nuestra psiquis durante el éxtasis magnífico.

Verdaderamente, no puede menos que llevarnos al asombro.

A mí que me ha tocado ver a mi propio Mercurio reflejado en el espejo de la alquimia, doy testimonio de lo que he visto y digo que es grandioso.

Si dijéramos únicamente que el Mercurio resulta de las transformaciones de la esperma en energía y que mediante ese agente logramos convertir el plomo en oro, pues, no diríamos tampoco la última palabra; quedaría la explicación incompleta, porque ese Mercurio no es solamente un agente puramente metálico capaz de realizar transmutaciones; no, hay algo más en ese Mercurio, es el Dios de la elocuencia, es el genio vivo que resplandece en el cuerpo astral del Arhat Gnóstico, es el mismo Logos, el mismo Tercer Logos, convertido y transformado, mediante el sexo, en el hijo del hombre.

No es, pues, una sustancia meramente en bruto o meramente metálica, no es únicamente esa materia venerable de la cual nos hablara Sendivogius, Raymundo Lulio, Nicolás Flamel, Paracelso, Eltrevisano, etc., es algo más. Es Júpiter tonante convertido en genio manifiesto, Júpiter tonante convertido en el planeta metálico de Mercurio.

Hablando metálicamente dijéramos que es el status convertido en el Mercurio viviente filosofal, que Marte belicoso se convierte en esa criatura hermosa y perfecta que ambula por los templos, en esos seres del amor, en esos hermanos mayores de la humanidad.

Asombra sobremanera, mis caros hermanos, como la alquimia sexual produce en nosotros las permutaciones de los planetas metálicos, la transformación de los metales de uno en otro, los cambios radicales que originan una nueva criatura trascendente y trascendental.

¿Cómo sería o de que otra manera podrían realizarse esas permutaciones metálicas dentro de nosotros mismos? Obviamente, sin el fuego sagrado de la alquimia, sin el Sahaja Maithuna resultaría absolutamente imposible realizar cambios de esta índole.

Como ustedes van viendo, lo que buscamos nosotros es convertirnos en algo diferente, en algo distinto, que las diversas substancias químicas se combinen dentro del organismo para originar los diversos funcionalismos biomecánicos ó fisiológicos; si existen tantos fenómenos catalíticos y metabólicos, si el azúcar puede transformarse en alcohol, indudablemente también existen las diversas permutaciones alquímicas, las cuales, a través de incesantes combinaciones, vienen a convertirnos realmente en Dioses inefables terriblemente divinos.

Claramente, el Sahaja Maithuna, la Magia Sexual, es el fundamento vivo de la Gran Obra.

El ser humano ingresa en el claustro materno como un simple germen para desarrollarse y desenvolverse. Después de nueve meses, tal germen, viene a la existencia, ya mas desarrollado, pero no completamente desarrollado.

Manifiestamente, durante los primeros siete años de la infancia pasamos por la influencia lunar, gozamos entonces de la dicha del hogar, a menos que un Karma violento nos dañe realmente estos primeros años de la vida.

Pero el germen no está completamente desarrollado. El hecho de haber nacido un germen y de haber vuelto a la existencia, un poco más desarrollado, no significa que haya terminado su desarrollo. Durante esos primeros siete años de la existencia se manifiesta en nuestro organismo, en los varones, la primera zona testicular que produce ciertas células que le permiten existir, y en cuanto a las niñas, sus ovarios les dan ciertas células, ciertos principios que las sostienen vitalmente.

Mas tarde, aquel germen, continuando con su proceso de desarrollo, entra en la influencia de Mercurio; entonces el niño va a la escuela, estudia, juega, ya no puede estar a todas horas encerrado dentro de la casa. Mercurio lo mueve, lo agita, lo inquieta. La segunda capa testicular produce en el varón determinadas células que vienen a especificar y a definir completamente su sexo.

Pasada tal época, entramos en la influencia de Venus. Por su desarrollo, de los catorce a los veintiún años, pasamos bajo la influencia de Venus. Se dice que esa es la edad de la punzada; hombres y mujeres, comienzan a sentir la inquietud sexual. Las glándulas sexuales entran en actividad. La tercera capa testicular en el varón viene a producir zoospermos, mas estos todavía no están lo suficientemente maduros porque tampoco, aquel que va de los catorce a los veintiún años, ha terminado aún su proceso de desarrollo. El germen no ha concluido sus procesos de desarrollo.

Grave es, por consiguiente, que aquel germen que no ha cumplido todavía con sus procesos naturales de desarrollo, entre en el terreno del comercio sexual, indiscutiblemente, no es recomendable el coito para tales gérmenes que no han concluido con su desarrollo; no es correcto que aquel que pasa por su segunda infancia o de adolescente, copule. Es obvio, que el coito para esos gérmenes que no han terminado su desarrollo, es decir, para los niños y para los adolescentes, trae indiscutiblemente en forma irrefutable, perjuicios muy graves para su salud y para su mente. Esos perjuicios, si bien no se sienten en principio, durante la juventud, vienen a sentirse en la vejez.

Así vemos que hoy es normal que cualquier hombre comience a perder su virilidad entre los cuarenta y los cincuenta años. ¿Por qué?, Por los abusos de la adolescencia y hasta en la segunda niñez.

Ya dijimos que la primera niñez va desde el nacimiento hasta los siete años y hay una segunda niñez que va desde los siete hasta los catorce años. Desgraciadamente, hoy en día, causa dolor decirlo, muchos niños de doce y trece años ya están copulando y aquellos que no están copulando, cometen el crimen de masturbarse ya que con la masturbación eliminan sus hormonas, degeneran sus cerebros, atrofian su glándula pineal y se convierten en candidatos seguros para el manicomio.

Bien es sabido, que después del coito, el Phalus continúa con cierto movimiento peristáltico conducente a recoger energías vitales del útero femenino para tratar de reponer sus principios genésicos eliminados; pero cuando hay masturbación, entonces sucede que con tal movimiento peristáltico phalico, en vez de asimilarse energías vitales femeninas, principios útiles para la existencia, se absorbe aire frío, el cual pasa directamente al cerebro y el resultado es la idiotez, la degeneración mental o la locura.

El vicio de la masturbación está también desgraciadamente muy popularizado entre el sexo femenino. Obviamente, con tal vicio, mujeres que podrían haber sido geniales o buenas esposas, se han degenerado prematuramente, se han envejecido rápidamente, han perdido su potencial sexual, se han convertido en verdaderas víctimas de la vida.

Así pues, es bueno comprender todos estos aspectos del sexo, es bueno saber lo que es el sexo. Que los adolescentes cohabiten es absurdo porque ellos tan solo son gérmenes que no han terminado su desarrollo. El desarrollo en sí mismo y por sí mismo viene a concluir a la edad de los veintiún años. Entonces es cuando realmente comienza la mayoría de edad, la edad responsable como se ha dicho.

De los veintiún a los cuarenta y dos años tenemos que conquistar nuestro puesto a la luz del sol. De los veintiún a los cuarenta y dos años queda completamente definida en la vida nuestra vocación y lo que hemos de ser; Desgraciadamente aquellos que ya han alcanzado la mayoría de edad, por lo común no han tenido una orientación específica sexual; sin haber concluido su desarrollo como gérmenes que un día entraron en el claustro materno, despilfarraron su capital hormonal, gastaron su potencial viril y al llegar a los veintiún años descubren que se encuentran con una fuerza mental muy débil; obviamente, tal fuerza es irradiada por la glándula pineal.

Pero cuando esa glándula ha sido debilitada por el abuso sexual, porque, entre paréntesis, la glándula pineal y las glándulas sexuales están íntimamente unidas, entonces el resultado es que nos encontramos en una posición desventajosa para conquistar nuestro puesto a la luz del sol; y como consecuencia o corolario, a no irradiar con potencia nuestras ondas psíquicas, debido a la debilidad de la pineal, situada en la parte superior del cerebro, fracasamos profesionalmente, o sencillamente, se nos vuelve dificultosa la lucha por el pan de cada día. Nuestros negocios fracasan y aquellas personas con quien debemos ponernos en contacto comercial, no sienten nuestro impulso, cancelan sus negocios y difícilmente conseguimos entonces el pan de cada día.

Si el germen se desarrollara sin intervenciones de ninguna especie, si el germen se desenvolviera sin interferencias de ningún tipo, si no existieran abusos sexuales, al llegar a la edad de los veintiún años, poseeríamos una potencia energética extraordinaria y conquistaríamos nuestro puestecito a la luz del sol con gran éxito.

Es bueno saber que aquí en México tenemos cincuenta y seis millones de habitantes; somos cincuenta y seis millones de personas que luchamos por existir; hay doce millones de analfabetas y diecinueve millones de personas que están padeciendo hambre y miseria. Se podría protestar contra el Gobierno o contra los Gobiernos y nada resolveríamos con tales protestas, pues en realidad de verdad, nosotros no debemos culpar a otros de nuestra mala situación, sólo nosotros somos responsables de la mala situación económica.

Siempre le echamos la culpa a los diversos sistemas políticos y económicos, siempre acusamos al Presidente o a los Presidentes de las naciones y eso es absurdo porque sólo nosotros somos los creadores de nuestro propio destino. Es obvio que si entramos en la lucha por la vida con debilidad, si no poseemos las fuerzas psíquico-mentales-eróticas potentes como para abrirnos paso en la existencia, pues tenemos que sufrir de hambre y de miseria.

Si se permitiera al germen aquel que un día entró en el claustro materno desarrollarse armoniosamente hasta los veintiún años, entraríamos pues en el camino de la vida con gran éxito, fuertes, poderosos, llenos de salud, llenos de energía, más, desgraciadamente, estamos copulando desde la segunda infancia. No se ha permitido al germen aquél que un día entró en el claustro materno, continuar con éxito y sin interferencias su proceso de desarrollo.

En cuanto al sexo femenino he de decir, que el germen concluye sus procesos de desarrollo a la edad de dieciocho años, es decir, la mujer se desarrolla más pronto que el varón, por eso ella puede casarse más joven; pero que un hombre o un niño todavía no siendo hombre, sino un germen en proceso de desarrollo, se case antes de los veintiún años, que esté copulando desde los catorce, eso es absurdo; manifiestamente criminoso; monstruoso en el sentido más completo de la palabra.

Después de los cuarenta y dos años, es decir, después que ha pasado la influencia solar, durante la cual nosotros hemos de conquistar nuestro puestecito a la luz del Sol, entramos en la época de Marte, que va desde los cuarenta y dos hasta los cuarenta y nueve. Quien ignora estos ciclos cósmicos repitiéndose en microcosmos hombre, indudablemente no sabe aprovechar el ciclo de Marte y viene a crearse una vejez miserable.

Es bueno que pensemos un poquito en la vejez, mis caros hermanos, es bueno que nos vayamos preparando para la ancianidad; no es correcto que aguardemos a ser ancianos para luego tratar de arreglar nuestra existencia.

Así como de niños tuvimos una cuna, un hogar, un padre, una madre, así también de viejos necesitamos una casa, necesitamos un hogar, necesitamos tener una fuente de ingresos económicos suficientes para no perecer de hambre y miseria.

De la edad de los cuarenta y dos a los cuarenta y nueve años, está el ciclo de Marte, entonces nosotros durante esa época debemos trabajar en forma intensísima, hasta el máximo.

Es de los cuarenta y dos a los cuarenta y nueve años cuando debemos nosotros darle forma concreta a ese hogar que debemos tener para nuestra vejez. Es de los cuarenta y dos a los cuarenta y nueve años, bajo la influencia de Marte, cuando nosotros hemos de crear una fuente de ingresos absolutamente segura para nuestra ancianidad.

Marte nos ayuda con su potencia energética, pero desgraciadamente muchos han abusado del sexo durante los ciclos de Venus y del Sol, y al llegar al ciclo de Marte; a pesar de recibir entonces la influencia de ese Planeta, están tan agotados por su forma sexual de vivir, por sus abusos, que en modo alguno saben aprovechar como deberían aprovechar el potencial sexual y el resultado viene a ser después lamentablemente al no aprovecharse como se debe el ciclo de Marte.

Deviene entonces como consecuencia o corolario, una ancianidad miserable, viene a encontrarnos la ancianidad sin ninguna fuente segura de ingresos y entonces, en vez de ser útiles en alguna forma, aunque sea para nuestros nietos, venimos a convertirnos indudablemente en estorbo para todo el mundo, ¡Por no saber vivir! ¡Por no saber vivir! ¡Por no saber vivir!

Después de los cuarenta y nueve años, o sea de los cuarenta y nueve hasta los cincuenta y seis, entra en nuestra vida Júpiter tonante. Júpiter terrible, él da el cetro a los reyes, la vara a los Patriarcas; el cuerno de la abundancia a quien se lo merece; mas, si nosotros no hemos luchado de verdad durante el ciclo de Marte, o si hemos luchado con desventajas debido al abuso sexual, si nosotros no hemos aprovechado la influencia solar como es debido por no haber dejado desarrollar armoniosamente aquel germen que un día entró en el claustro materno, entonces la influencia Jupiteriana, en vez de tornarse, positiva, en vez de poner en nosotros el cetro de los reyes, viene a poner en nosotros la miseria.

Ténganse en cuenta que cada planeta tiene un doble aspecto, positivo y negativo. Si Júpiter tonante tiene al ángel Zachariel como regente, tiene también su antítesis tenebrosa, ella es Sanagabril.

Distíngase entre Zachariel y Sanagabril, son diferentes; distíngase entre el cuerno de la abundancia y el palo del mendigo.

Obviamente, quien ha gastado su potencial sexual, quien ha gastado sus valores vitales, su capital cósmico, recoge los resultados: miseria, pobreza, humillación en el ciclo Júpiter.

La ancianidad propiamente dicha se inicia a los cincuenta y seis años con Saturno, el Viejo de los Cielos y termina a los sesenta y tres; no quiero decir que forzosamente a los sesenta y tres años tengamos que morirnos todos, no, sino que el primer ciclo de Saturno propiamente comienza a los cincuenta y seis y termina a los sesenta y tres.

Después siguen otros ciclos. Seguirá el ciclo de Urano, por ejemplo, pero eso no lo captarían sino los individuos desarrollados internamente, los grandes Iniciados.

También con sus siete años, un ciclo de Neptuno sería para los grandes Hierofantes; un ciclo de Plutón para Mahatmas; más allá seguirían dos ciclos trascendentales y por último, armonías exquisitas y poderes para aquellos que ya alcanzaron el elixir de larga vida. Pero, hablando concretamente, el ciclo de Saturno para las personas comunes y corrientes dura siete años; al llegar a los sesenta y tres años es cuando termina el ciclo de Saturno; entonces vienen más combinaciones: Saturno con la Luna; Saturno con Mercurio; cada siete años hay un cambio de esos; Saturno con venus, etc., etc., etc.

Por eso vemos que los viejos van cambiando según avanzan en años; un viejito, por ejemplo, de los sesenta y tres a los setenta, combinándose en él a Saturno con la Luna, se vuelve bien infantil en su manera de ser; y de los setenta a los setenta y siete le daría por tener ciertas inquietudes mercurianas, ciertas ganas de estudiar o saber, etc.; y así sucesivamente.

En todo caso, durante toda la ancianidad, está Saturno combinándose en una o en otra forma con los otros mundos. Es obvio que Saturno, el Viejo de los Cielos, es la espada de la justicia que nos alcanza desde el cielo. Si nosotros no supimos vivir armoniosamente con cada uno de los ciclos planetarios, obviamente, recogeremos los resultados con el viejo Saturno, el Anciano de los Cielos.

Así pues, mis caros hermanos, son maravillosas estas extraordinarias transformaciones vitales de nuestra propia existencia. Las gentes normales, comunes y corrientes piensan que al llegar a los veintiún años ya somos mayores de edad, normalmente sí; el germen que nació, o lo que entró un día en el vientre de la existencia y que luego nació y vino a la vida, concluye su desarrollo a los veintiún años, eso es exacto; pero si nosotros cumpliéramos con el deber cósmico, tal como lo hacían los antepasados, los Lémures y los Atlantes, nos convertiríamos en hombres verdaderamente y en Dioses.

¿Cuál es el deber cósmico? Voy a decirles a ustedes cual es:

1. – No permitir que los conceptos intelectuales pasen por nuestra mente en forma mecanicista; Con otras palabras diré: hacernos conscientes de todos los datos intelectivos venidos de la mente. ¿Cómo nos hacemos conscientes de esos datos? Por medio de la meditación. Si leemos un libro, meditar en él, tratar de comprenderlo.

2. – Emociones. Debemos hacernos conscientes de todas las actividades del centro emocional. Es lamentable ver cómo las gentes se mueven bajo el impulso de las emociones en forma completamente mecanicista, sin control ninguno. Nosotros debemos hacernos auto-conscientes de todas las emociones.

3. – Hábitos, costumbres del centro motor. Nosotros debemos hacernos auto-conscientes de todas las actividades, de todos nuestros movimientos, de todos nuestros hábitos. No hacer nada en forma mecánica.

4 y 5. – Debemos adueñarnos de nuestros propios instintos y someterlos. Debemos comprenderlos a fondo íntegramente.

6. – Transmutar la energía sexual. Mediante el Sahaja Maithuna transmutaremos incesantemente nuestras energías sexuales.

Así, cumpliendo con el deber cósmico, es obvio que nuestra vida se desarrollará armoniosamente, se formarán en nosotros, se fabricarán en nosotros los cuerpos existenciales superiores del Ser, y así, en armonía con el infinito, a tono con la Gran Ley, podremos llegar a la ancianidad, llenos de éxtasis y podremos alcanzar la Maestría y la Perfección.

Antes de que la gran catástrofe atlante, hubiera cambiado totalmente la fisonomía del globo terrestre, y más aún, antes de que el abominable órgano Kundartiguador del continente MU se hubiera desarrollado, los seres humanos cumplían con su deber cósmico, entonces podían vivir, mis caros hermanos, mil años.

Cuando uno cumple con su deber cósmico, la vida se alarga. Desgraciadamente, el animal intelectual se degeneró totalmente cuando desarrolló en su constitución íntima el abominable órgano Kundartiguador, sobre el cual hemos hablado tanto.

Es obvio que después de haber perdido ese órgano quedaron las consecuencias; el Ego, el Yo, el Mí Mismo, el Sí Mismo, dentro de nosotros. Ya con tales consecuencias nos volvimos perversos, ya no quisimos seguir cumpliendo con el deber cósmico y la vida se fue acortando miserablemente.

En otros tiempos, cuando la humanidad no se había degenerado, cuando todavía cumplía con el deber cósmico, es claro que la existencia se hacía larga, cualquier ser humano podía hasta alcanzar el promedio de mil años de vida y el resultado es que los cuerpos existenciales del ser se formaban en cada criatura y fue por aquella época cuando surgieron sobre la faz de la tierra muchos hombres solares, muchos dioses, muchos hombres divinos.

Hoy ya casi no se ven estos seres porque la gente no sabe cumplir con el deber cósmico. Es pues necesario vivir a tono con el infinito, cumplir con nuestro deber cósmico, hacernos conscientes de nosotros mismos, no gastar nuestras energías sexuales, enseñarles a nuestros hijos a transmutar el esperma en energía, advertirles que es una desgracia, que es una monstruosidad cohabitar antes de los 21 años; hacerles saber a los adolescentes que no han terminado todavía su proceso de que todavía son gérmenes en proceso de desarrollo y que es monstruoso que un germen este cohabitando. Los gérmenes, gérmenes son y deben desarrollarse.

Así pues, mis caros hermanos, reflexionen en todo esto. Utilicen la alquimia en sí mismos para que puedan realizar esas transmutaciones de los Planetas Metálicos dentro de cada uno.

Es mediante la alquimia, es mediante el deber cósmico cumplido como podemos nosotros transformar al viejo Saturno en la Luna divina, en el niño.

Es mediante esa alquimia sexual, como ya dije, que podemos nosotros convertir al Júpiter tonante en el Mercurio de la filosofía secreta; es mediante la alquimia, que el Marte belicoso puede transformarse en una criatura de amor y así nacer verdaderamente como Adeptus; lo importante es, repito, que el germen se desarrolle armoniosamente y que continúe después con los procesos de ultra-desarrollo hasta lograr la autorrealización íntima del SER. Esto es todo, mis caros hermanos.

El texto precedente es copia íntegra de la primera edición Colombiana de 1974 del libro del maestro Samael Aun Weor titulado: Los Planetas Metálicos de la Alquímia. Lo que viene a partir de ahora pertenece a una edición posterior de este mismo libro sin identificar y viene en muchas ediciones posteriores. Hemos querido conservarlo para que no se pierda:

EL PODER ESTA EN LA CRUZ
SAMAEL AUN WEOR

La Cruz para los gnósticos no es, en modo alguno, un símbolo convencional, sino la representación de una Ley invariable, la cual cubre toda la gama, todos los hechos de la Naturaleza, sin excepción alguna.

El que conozca los fundamentos de la química, sabe que la reacción de los elementos solamente se sucede al cruzarlos unos con otros, por ejemplo: la fórmula química del agua H2-0, es sencillamente el cruzamiento de dos moléculas de hidrógeno y una de oxígeno, de tal suerte que el agua, precioso fluido indispensable a la vida orgánica, es el resultado de la Cruz. El poder para producir agua está en la Cruz del hidrógeno y el oxígeno.

La armonía en la marcha de un sistema de mundos depende del punto magnético crucial, donde las dos fuerzas centrífugas y centrípetas se hallan equilibradas. De tal suerte que el poder que sostiene los mundos está en la Cruz Magnética de los espacios.

Una célula masculina llamada zoospermo se cruza con una célula femenina llamada óvulo y de esta cruz resulta el ente humano. De tal suerte que el hombre es el resultado de la Cruz del zoospermo masculino y el óvulo femenino. Nada puede venir a la existencia sin el poder de la Cruz.

Un sincero e ideal apretón de manos, cruza y armoniza el afecto mutuo de dos personas. Así que la Cruz en el estrechón de manos, hace vivo el afecto entre dos almas.

Por la calle marcha un joven apuesto y se encuentra con una preciosa damita, se cruzan sus miradas y de esta cruz prodigiosa, sutil e impalpable, pero real en su poder mágico, nace un afecto, nace un amor que organizará un hogar y producirá efectos asombrosos, como son la multiplicación de la especie, la grandeza de una patria y tal vez la aparición de un genio que haga aumentar el progreso de la ciencia, o de la filosofía para mejorar al mundo.

De tal suerte que la cruz magnética de las miradas muestra y demuestra que el poder está en la Cruz.

Una semilla es introducida en la tierra y al cruzar su poder con los elementos químicos que constituye la estructura del planeta, se producen árboles, flores, semillas y frutos que aumentan multiplicando la especie ad infinitum; de tal suerte que el poder está en la Cruz.

Sin la Cruz no existe nada nuevo, ni se podría transformar lo antiguo, de tal suerte que los Gnósticos, sabios por excelencia, saben exactamente el valor de la cruz y le rinden culto, no fundamentados en ninguna creencia, sino en un saber absoluto e inmediato; los Gnósticos son místicos de la Verdad y deseosos de saber todas las cosas, dejando al margen como cosa inútil toda creencia, pues ésta hace al hombre estulto, estúpido e inconsciente; y de la estupidez y de la inconsciencia se valen los audaces para gobernar y dirigir a las inocentes muchedumbres, que, cual corderos, siguen a jefes tan estúpidos e inconscientes como ellos mismos.

La Cruz es la razón de ser de todos los hechos de la naturaleza y en esta ley no existen excepciones.

Cuando alguien expone una idea acerca de un aspecto filosófico, social o científico, esa idea se cruza con las que poseen los que escuchan y así se producen nuevas reacciones, tanto sea para hallar la verdad que el conferencista exponga o bien para rechazar sus pretensiones de sabio si sus conocimientos no están bien fundamentados. De tal suerte que en el cruzamiento de las ideas, se prueban las inteligencias y se descubren las verdades, eliminando lo erróneo.

La mirada se cruza con algún ser u objeto, y en este cruce, se obtiene experiencia acerca de los seres y de las cosas. Las substancias proteicas de los alimentos que ingerimos, al ser cruzadas con nuestra vida fisiológica celular, producen cruciales reacciones para renovar la vida de la célula gastada y crear otra nueva; si la sustancia no conviene a nuestro organismo, la cruz bioquímica de la sustancia, con las secreciones de los órganos internos específicos, producen reacción para ser eliminadas oportunamente del organismo.

La Cruz encierra el misterio de todos los poderes imaginables, ya sean estos físicos, intelectuales o morales. No hay ninguna persona filosófica, científica y racionalmente que pueda hallar algún hecho que no dependa del poder de la Cruz.

Así, una vez más, podemos afirmar enfáticamente que el poder está en la Cruz y que la Cruz natural y científica de los Gnósticos nada tiene que ver con creencias, ni con instrumentos de tortura de ninguna naturaleza.

La Cruz de los Gnósticos es el poder del Universo constituyendo átomos, moléculas, células, órganos, organismos, mundos y sistemas de mundos. Como en el aspecto intelectual, es la Cruz de las ideas la que produce nuevos estados de conciencia: en el aspecto moral y sensitivo es la Cruz el poder que causa todas las sensaciones maravillosas que ennoblecen y dignifican el alma.

Al cruzarse las melodías musicales con la capacidad auditiva del ser psicofísico de los que escuchan, se produce una bella eclosión en la sensibilidad del alma, y así la armonía interior resulta de esa preciosa Cruz de los sonidos; al cruzarse la vista con una belleza natural, como una flor o una bella mujer, aparecen en el alma sentimientos de divina inspiración, que hacen descubrir a la conciencia los íntimos resortes de la perfección que se encuentran en la armonía de las formas.

Al cruzarse el pensar con el sentir, el ser humano se encuentra no solamente en perfecta armonía, sí no con suficiente capacidad para acometer con éxito la labor en la cual está empeñado.

“HAY QUE APRENDER A PENSAR COMO EL FILÓSOFO Y A SENTIR COMO EL ARTISTA”, pues reuniendo en preciosa amalgama crucial el elevado pensamiento del filósofo, la sensibilidad divina del artista, surge el encantamiento mágico del alma del verdadero Superhombre.

Esta Cruz del pensar y del sentir, en perfecta concordancia y armonía, es lo que permite desarrollar el lado místico y espiritual de la existencia.

¡BENDITA y DIVINA CRUZ, EN TU PRECIOSA ESTRUCTURA SE HALLAN OCULTOS TODOS LOS MISTERIOS DE LA NATURALEZA y DE LA VIDA!.

SAMAEL AUN WEOR

EL HOMBRE y LA MUJER
Por Víctor Hugo

El hombre es la más elevada de todas las criaturas.
La mujer es el más sublime de todos los ideales.
Dios hizo para el hombre un trono, para la mujer un altar.
El trono exalta, el altar santifica.
El hombre es el cerebro, la mujer es el corazón.
El cerebro fabrica luz, el corazón produce amor.
La luz fecunda, el amor resucita.
El hombre es genio, la mujer es ángel.
El genio es inmensurable, el ángel es indefinible.
La aspiración del hombre es la suprema gloria.
La inspiración de la mujer, es la virtud extrema.
La gloria hace todo lo grande, la virtud todo lo divino.
El hombre tiene la supremacía, la mujer la preferencia.
La supremacía significa la fuerza, y la preferencia representa el derecho.
El hombre es fuerte por la razón, la mujer es invencible por las lágrimas.
La razón convence, las lágrimas conmueven.
El hombre es capaz de todos los heroísmos, la mujer de todos los martirios. El heroísmo ennoblece, el martirio sublimiza.
El hombre es un código, la mujer un evangelio.
El código corrige, el Evangelio perfecciona.
El hombre es un Templo, la mujer un Sagrario.
Ante el Templo nos descubrimos, ante el Sagrario nos arrodillamos.

CONTROL DE LA CONCEPCION Y NO CONTROL DE LA NATALIDAD

“No mancillemos la virtud de la mujer, pues ella es corona de su marido”.

“Errar es de humanos, permanecer en el error es de necios”.

“El entendido, aplica su inteligencia para hallar el bien”.

Allá por los años 68, Su Santidad Pablo VI se pronunció en contra del uso ya establecido de las pastillas que permiten a la mujer el abuso sexual sin temor alguno.

Antes de la venida del Cristo, la mujer era botín de guerra e instrumento de placer. El Cristo dio a la mujer el puesto que ocupa en el hogar cristiano y repudió el adulterio tanto de la mujer como del varón. Dio a conocer el esoterismo Crístico mediante el cual el hombre se libera del dolor y la amargura y se prepara para tomar el camino angélico o dévico, siendo la mujer el único medio que lo conduce a la divinidad cuando sigue la Ciencia Divina de que nos habla la Biblia o lo mantiene en el error y la desesperación cuando hace mal uso de ella.

El doctor Adoum ha dicho: “LA MUJER ES LA MÁS ALTA BELLEZA DE DIOS. EL AMOR LA MANIFIESTA, EL DESEO LA MATA”. “PARA LLEGAR A DIOS EN CLARA SENDA DE PAZ SALVANDO LA FEBRIL CONTIENDA, ES LA MUJER EL ÚNICO CAMINO”.

Cada vez que el hombre ha prostituido a la mujer y la vuelve sitio de placer, se ha sentido el castigo del cielo. Sodoma y Gomorra han revivido y sus secuaces defienden la fornicación y el adulterio como síntesis de la vida moderna, como el único objetivo de la vida.

La decisión de Pablo VI fue determinante para la vida de la Iglesia católica, porque de otra manera hubiera roto la moral cristiana y roto también la tradición de la Iglesia a través de sus dos mil años.

Con su decisión dio un golpe al mejor negocio del siglo XX, porque las pastillas tienen mayor venta que todos los analgésicos y calmantes conocidos. Es imposible que los dueños del negocio y sus alegres seguidores permanezcan impávidos, les toca demostrar que son una fuerza para evitar que los gobiernos prohíban la libre venta de la nueva droga que ya cuenta con millones de adictos y por consiguiente con los múltiples factores derivados del vicio.

La prensa hablada y escrita está convencida de que dentro de diez años no habrá cabida en nuestro planeta para la población humana y como es natural, mantendrá su alarma. El parecer del hombre depende de sus entusiasmos. Hace poco hubo grandes premios para las familias mas proliferas y todas las creencias alababan la fecundidad.

Nosotros los Gnósticos, abogamos por el control de la concepción que es muy diferente al control de la natalidad. Esta extirpa los gérmenes de la vida humana y el control de la concepción los transforma en energía sutil que da vida a la pareja y los convierte en superhombres.

Con lo primero se transforma la vida, con lo segundo algo le mata. El hombre conoce el poder de la castidad, pero en sus formas más incipientes y, por medio de ella, convierte algunos animales en súper-animales para explotarlos, tales como los gallos de pelea, toros de lidia, caballos de carrera y muchos otros.

Se opera en ellos la absorción de su propia simiente por medio de la corriente sanguínea, método éste, antinatural, pero que cumple los objetivos del hombre.

Nosotros, por medio de la transmutación que es un sistema sobre-natural, nos hacemos castos a sí mismos para explotarnos a nosotros mismos. La Biblia habla sobre la clase de castos cuando dice: “Hay hombres que se hicieron a sí mismos eunucos por amor a Dios”. Se llama transmutación el acto mediante el cual transformamos nuestra simiente en energía radiante con la que cambiamos nuestros harapos lunares o cuerpos lunares por vigorosos cuerpos solares que nos permiten adquirir conocimientos que no alcanza a comprender el intelecto y sus secuaces, los cinco sentidos manifestados ya en el hombre común y corriente.

La Sabiduría Gnóstica, ha guiado a la humanidad en todos los tiempos. Sobre ella han hablado muchos externos, personas que desconocen la intimidad de las enseñanzas porque no son castos de verdad, unos la alaban y otros la condenan según como estas enseñanzas perjudiquen los intereses creados de los que analizan. Esta enseñanza que es luz interna, da vida igual que el sol, sin tener en cuenta el parecer de sus protegidos.

Los humanos somos náufragos de una espantosa tormenta. Lo que ahora se observa son los estertores de una era que se irá borrando en medio de guerras sangrientas, destrucciones atómicas, terremotos, maremotos, terribles huracanes y confusión general.

En menos de cuatro lustros el Avatara de la síntesis ha escrito más de cincuenta obras que circulan en todos los continentes, en todas ellas se habla sobre el Esoterismo Crístico y la Castidad Científica mediante los cuales se redime y libera de trabas y personalismos al hombre.

Cuando el varón aprende a transmutar su simiente, convirtiéndola en energía sutil, sin dejar de perder una sola gota, vuelve a tomar el mando perdido del hogar. El hecho de perder la mujer, en forma natural, un óvulo mensualmente, la pone en desventaja ante el varón casto que no pierde en absoluto su simiente.

Cuando la mujer convierte también su simiente en luz y fuego, desaparece la sentencia bíblica de: “Parirás los hijos con dolor”, Cuando se logra un engendro, ese hijo nace sin dolor alguno si ambos practican la transmutación alquímica. Esto es algo que desconoce la medicina oficial y la religión contemporánea, pero no por ello deja de ser una tremenda realidad para todos aquellos que ya pusieron en práctica esta gran sabiduría.

Cuando la esposa está gestando, el varón se separa corporalmente de ella, lo cual permite a la mujer un hijo de mejor calidad moral, que no se amamanta de lascivia ni de estados emocionales bajos.

El varón puede hacer estas maravillas porque se convierte en un ser superior, lleno de valor y de saber.

San Pablo dijo: “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre hiciese fuera del cuerpo es, mas el que fornica contra su propio cuerpo peca” (Corintios 6,18).

La desorientación sobre lo que significa el “no fornicar”, es completa. La definición que da el Diccionario de la Real Academia de la Lengua es totalmente errónea por que le da el mismo significado de adulterio.

Para saber que cosa es la fornicación lea el lector la Biblia, el capítulo 15 de Levítico, dedicado al tremendo vicio de la fornicación. (Antigua versión de Casidoro de Reina. 1569, revisada por Cipriano de Valera, 1602).

El hombre ha convertido en vicio el acto más santo mediante el cual él es un Dios creador.

La Biblia, comienza en el Génesis, hablando del sexo: “Y mandó Jehová Dios al hombre diciendo: De todo árbol del huerto comerás, más del árbol de la Ciencia del Bien y del Mal, no comerás de él; porque el día que de él comieres, morirás” (Vers. 16 y 17, Cap. 2 – Génesis).

Y termina en el Apocalipsis hablando también de sexo:

“Mas tengo unas pocas cosas contra ti: Porque permites a aquella mujer, Jezabel (que se dice profetiza) enseñar a mis siervos a fornicar y a comer cosas ofrecidas a los ídolos”.

“Y le he dado tiempo para que se arrepienta de su fornicación, y no se ha arrepentido”.

“He aquí, yo la echo en cama, ya los que adulteren con ella, en muy grande tribulación si no se arrepienten de sus obras”.

“Y mataré a sus hijos con muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriño los riñones y los corazones; y daré a cada uno de vosotros según sus obras” (Vers. 23.30 Cap. 2 – Apocalipsis).

La falsa interpretación del texto bíblico hizo que los devotos de todas las creencias desconozcan lo que es fornicar, y lo que implica comer del Árbol de la Vida. Se han escrito toneladas de libros hablando de moral y el mundo es cada día más inmoral.

La persona humana se volvió falsa, rencorosa, y fornicaria, sin saber los delitos que comete ante la divinidad. El que miente peca contra el PADRE que es la verdad, el que odia peca contra el HIJO que es el amor, y el que fornica peca contra el ESPÍRITU SANTO que es fuente de vida. El PADRE, nos da la gracia de la sabiduría. El HIJO, nos da la gracia del amor; y el ESPÍRITU SANTO nos da el poder de fuego, cuando vivimos según la Ciencia.

Los cuatro Evangelios son totalmente fálicos; pero están escritos en claves porque los tiempos no estaban preparados para que el hombre conociera estas verdades.

El desconocimiento de la Ciencia Divina hizo que el hombre despreciara su propia simiente. Él paga para que le recojan todas las simientes de la cual se sirve para vivir, como el trigo, el café, el maíz y paga también para que le boten la propia que es divina y lo más precioso que produce el hombre.

Para el casto que sabe transformar su simiente en fuente de vida, el acontecimiento de la concepción tiene lugar en un acto natural. En hogares dignamente formados, al transmutar su simiente por medio de la magia amorosa, se escapa un espermatozoide fuerte y vigoroso el cual logra engendrar un nuevo ser, sin emitir los millones que el fornicario gasta en la displicencia del placer y con el beneplácito de todas las creencias y visto bueno de la ciencia de los hombres.

A los hombres les decimos: Si un espermatozoide tiene el poder de formar un cuerpo tan complicado como lo es el del ser humano, ¿Qué no haremos con millones que nos reservamos para darnos vida y sabiduría a nosotros mismos?

“Descálzate, Que la tierra que pisas; es santa” le dijo el Señor Jehová a Moisés, cuando el acontecimiento de la Zarza de Oreb, aquella ardía y no se consumía. Igual repetimos a las gentes que tratan de conocer esta ciencia de la castidad, sin purificación alguna. Hay que defender a la juventud desorientada, que hace ferias y bacanales para botar su simiente sin recato alguno. Es urgente que las gentes conozcan, La Castidad Científica. Para ello se requiere el apoyo de los gobiernos, la medicina oficial y los sacerdotes de todas las religiones. Entonces se habrá hecho más por la humanidad que en los diez mil años de la presente civilización.

Con el uso de las pastillas, se autoriza públicamente la fornicación en masas para que se pierda la síntesis del hombre y cada día se rebaje más la calidad moral del ser humano.

Estamos dispuestos a dialogar con la ciencia y la religión sobre nuestra posición en el mundo.

No queremos secuaces ni seguidores, sino imitadores de nuestro ejemplo para que se liberen. El hombre Común y corriente ama lo natural, nosotros amamos lo sobrenatural. El hombre común y corriente quiere dinero, nosotros Queremos sabiduría. Todos pueden beber de la sabiduría divina para que desaten entuertos y rompan cadenas.

Entramos a una nueva era y con ella se van formando los paladines de un pueblo santo que se opondrá a la maldad del mundo.

Julio Medina V.
12 de Agosto de 1969

FUNDAMENTOS DE LA ALQUIMIA SEXUAL

EL SER HUMANO

Ya hemos afirmado y repetimos que EL HOMBRE ESPIRITUAL es un trío de: Cuerpo, Alma y Espíritu; lo confirman las Sagradas Escrituras. (Tesalonicenses, 5-23).

Ese trío es la condensación de la Siete Modificaciones de la Energía Universal, Causa Causorum de todo cuanto existe. El hombre es de naturaleza divina y humana, Espíritu. y Materia; Es el libro de los Siete Sellos del Apocalipsis de San Juan. El cuerpo físico por su densidad, sirve de vehículo al alma, para su evolución en el mundo de la materia. El Alma no es el Espíritu, ni el Espíritu es el Alma. El Alma está constituida por los valores conscientivos obtenidos en cada encarnación.

El Espíritu es la Chispa Divinal, desprendida del Seno del Absoluto en aquel amanecer de la vida.

LA INICIACIÓN

Iniciar es comenzar algo, un trabajo, una práctica, etc. La Iniciación es una paciente labor.

Es la consagración al culto de las Fuerzas Crísticas. Quien se inicia a tales Misterios, aprende a interpretar correctamente los símbolos Cristianos mencionados por las Sagradas Escrituras. Esto quiere decir que ningún profano con su intelecto, por muy sabio que parezca, es capaz de hacerlo, así se halla quemado las pestañas estudiando durante toda su vida, a menos que se inicie en los Misterios Crísticos. Las facultades internas del ser humano despiertan basándose en disciplina.

SAN PABLO nos lo advierte en Corintios, 4.20: “PORQUE EL REINO DE LOS CIELOS NO CONSISTE EN PALABRAS (Intelectualismos, dialéctica), SINO EN VIRTUD” (pureza en pensamientos, palabras y obras).

La Iniciación comienza por el SEXO que es lo mismo que nacer nuevamente. Ese es el Nacimiento Espiritual de que habló el Divino Maestro a Nicodemus, Príncipe de los Fariseos. (Véase todo el capítulo tres (3) del Evangelio según San Juan).

Advierte además el Evangelista que: “LO QUE ES NACIDO DE LA CARNE (Materia) CARNE ES, LO QUE ES NACIDO DEL ESPÍRITU (Fuego agua) ESPÍRITU ES”. Capítulo 3-6 SAN JUAN.

Nacer espiritualmente no significa creer en Dios, ni aceptar a Jesús como único Salvador ni simplemente arrepentirse y bautizarse en su nombre y se está salvo. Nacer espiritualmente es algo muy duro y difícil, es la labor de la transformación de lo grosero en sutil, de la materia en energía, conforme las divinas medidas trazadas por el Gran Arquitecto Universal.

Se trata pues de la renunciación del acto bestial, que debe ser reemplazada por un acto natural y divino, del cual debe emanar EL HIJO DEL HOMBRE, quedando vencida la bestia interna.

Esa labor es propia de valientes y no de cobardes y débiles, para éstos basta sus elucubraciones mentales y sus placeres sin frenos, el abismo les aguarda. El Reino de los Cielos se toma por asalto, y los valientes que lo toman son los Iniciados. “DESDE LOS DÍAS DE JUAN BAUTISTA HASTA AHORA, AL REINO DE LOS CIELOS SE HACE FUERZA, y LOS VALIENTES LO ARREBATAN ” (Mateo, 11.12).

REGLAS PARA EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA

Son precisamente las virtudes los requisitos esenciales para el DESPERTAR DE LA CONCIENCIA. Ella despierta a base de Purificación, Santificación, Vocalización y Meditación.

PURIFICACIÓN

Es el proceso de limpieza de la materia (carne) por el Fuego Sagrado del Espíritu. Ese proceso es básico, fundamental y trascendental por cuanto es el único que transforma lo grosero en sutil.

Se trata de hechos y no palabras, vamos al grano: se necesita UN PHALO y UTERO, o como decía el Maestro Paracelso: UN MORTERO y UNA RETORTA.

Como Materia Prima, disponemos del ENS SEMINIS y como factores indispensables: una comprensión amplia, una voluntad firme y una fe viva.

Este trabajo se rige por un sistema denominado ALQUIMIA SEXUAL y descansa sobre bases firmes conocidas como Divinas Medidas. Veámosla:

Fundamentos de la Alquimia Sexual

I Amar a Dios sobre todas las cosas
II No jurar su santo nombre en vano
III Santificar las Fiestas
IV Honrar Padre y Madre
V No Matar
VI No Fornicar
VII No Hurtar
VIII No levantar Falsos Testimonios ni mentir
IX No Adulterar
X No Codiciar los bienes ajenos

Tratemos a la luz de la GNOSIS, de definir hasta donde sean posible tales fundamentos:

AMAR A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS
(San Marco, 12-30)

Sin lugar a dudas, este es el Mandato más complejo y más difícil de definir. Para amar a Dios, necesario es comprenderle y saber donde está.

Es absurdo amar lo que no comprendemos ni sabemos donde encontrarle. Dios está en todas partes por esencia, presencia y potencia, ha dicho un Iniciado. Dios está en las alturas, dicen los Evangelios Cristianos. Alturas equivalen a Cielos. Es infantil pensar que las alturas están en el espacio infinito.

Reflexionemos un poco acerca del Planeta en que vivimos. Este Planeta es una esfera que siempre está girando en el espacio sin límites. Si ese espacio que vemos durante el día fueran los Cielos, ¿qué será entonces el firmamento estrellado que vemos durante la noche? Dios está dentro de nosotros mismos, así lo dice el sentido común y lo confirman las Sagradas Escrituras. DEUTERONOMIO, 6-15, SAN LUCAS, 17-21.

Entonces… ¿Cómo se debe amar a Dios?… con hechos y no con palabras. DIOS ES AMOR, (JUAN, 4-16) y AMOR ES LEY, PERO AMOR CONSCIENTE.

DIOS ES ESPÍRITU Y LOS ESPÍRITUS QUE LE ADORAN EN ESPÍRITU Y EN VERDAD ES NECESARIO QUE LE ADOREN. (JUAN, 4-24).
DIOS ES FUEGO CONSUMIDOR. (HEBREOS, 12-29).
DIOS ES LUZ (JUAN. 1.5).
DIOS ES SABIDURÍA.
DIOS ES FUERZA. Ha dicho el Kabalista.

El amor es una causa profunda, inefable e indefinible. Conocemos sus atributos y vemos sus efectos, pero desconocemos la causa. Se manifiesta por la simpatía y la fuerza de atracción. Es el sentimiento más puro que se traduce en hechos y no buenas razones. Es el impulso que infunde vida, felicidad y armonía. Es la misma fuerza creadora en acción.

El amor está latente en todo lo creado, visible como invisible, orgánico como inorgánico. Su contraparte es el odio, fuerza destructora y cruel.

Más, las cosas sobre las que debemos amarle, ¿Cuáles son?…

Todo el Universo Manifestado, desde el diminuto átomo, hasta las formas más densas, como son las moles planetarias que surcan el firmamento estrellado.

SINTETIZANDO: Amar a Dios sobre todas las cosas, significa: “Sentir y descubrir en nosotros ese principio creador” (Budhata o Esencia Divina), apreciarle e intensificarle, inclinarnos a él en adoración y respeto, hacerle vibrar rítmicamente, verle en todo y en todos. Se debe comenzar por amar en nosotros mismos ese principio vital y después le veremos en los demás.

Aquí vemos la necesidad del GRAN ARCANO para terminar con las bajas pasiones.

NO JURAR SU SANTO NOMBRE EN VANO

Jurar, es tomar a Dios como testigo de algo que prometemos cumplir. Dios es una palabra misteriosa cuyo significado es conocido sólo por los Iniciados.

En vano tomarás a Dios como testigo en cualquier acto o hecho de la vida, porque no dará por inocente al que tomaré su nombre en vano.

Dios es impersonal, inmaterial e inmortal. ¿Y por qué una miserable criatura como lo es el ser humano, pretende jugar con su santo nombre?.

“MAS YO OS DIGO. NO JUREIS EN NINGUNA MANERA. NI POR EL CIELO, PORQUE ES EL TRONO DE DIOS; NI POR LA TIERRA, PORQUE ES EL ESTARDO DE SUS PIES; NI POR JERUSALEN, PORQUE ES LA CIUDAD DEL GRAN REY; NI POR TU CABEZA JURARAS, PORQUE NO PUEDES HACER UN CABELLO BLANCO O NEGRO, MAS SERÁ VUESTRO HABLAR: SI, SI, NO, NO, PORQUE LO QUE ES MAS DE ESTO, DE MAL PROCEDE” (San Mateo, 5-34-37).

“MAS, CUANDO A DIOS HICIERES PROMESAS NO TARDES EN PAGARLAS; PORQUE NO SE AGRADA DE LOS INSENSATOS, PAGA LO QUE PROMETIEREIS” (Eclesiastés, 5-4).

SANTIFICAR LAS FIESTAS

Santificación es la limpieza del alma y no de la materia física. Fiesta es alegría intima, satisfacción, gozo del corazón. Fiestas son las que vive el iniciado en los Mundos Internos, cuando ha ganado un grado más en su proceso de perfección, después de las pruebas de rigor.

Santificar las fiestas significa: CONSERVAR LA PUREZA y PERFECCIÓN DE NUESTROS TRIUNFOS EN EL ESPIRITU y no volver a pecar.

HONRAR PADRE Y MADRE
(San Marcos, 7-10)

Honrar es servir, apreciar, estimar. Honra es estima, respeto, consideración. Padre es el principio creador y generador que llevamos dentro. Madre es, la materia prima de la Gran Obra, el ENS SEMINIS o Agua Pura de Vida. Es la Madre Naturaleza o Fuego Sagrado del Tercer Logos, que reside en las glándulas sexuales, la Iglesia de Efeso o Chakra Mulhadara.

“Y VUESTRO PADRE NO LLAMEIS A NADIE EN LA TIERRA, PORQUE UNO ES VUESTRO PADRE, EL CUAL ESTA EN LOS CIELOS” (Mateo, 239).

NO MATAR

Matar es cortar la vida o soplo divino. Lo contrario de muerte es vida. Matar es destruir la vida que palpita en toda la naturaleza. Así como ningún mortal es capaz de infundir ese soplo divino, tampoco debe quitarlo a nada ni a nadie, ni a una planta, ni a una flor, mucho menos a los seres de ninguna especie.

No matar es colaborar con la Gran Vida Universal. No sólo se mata con el veneno, la bala o el puñal; también se mata con el pensamiento, las palabras y las obras; una palabra torpe, mordaz o de doble filo, así como el desprecio también hieren y matan los sentimientos y las buenas intenciones de los seres.

Un poeta dijo:

“No matarás nos dice la Escritura,
y tú, siendo creyente has delinquido,
Pues mataste en mi pecho la ventura
Y en el fondo del alma me has herido”.

NO FORNICAR

Fornicar es desperdiciar el Agua Pura de Vida, el ENS SEMINIS. No fornicar es apreciarla y utilizarla sabiamente. He aquí el Gran Secreto de la Vida y de la redención humana.

No fornicar es vida, Castidad, felicidad. Fornicación es destrucción y muerte. Se fornica con la mente, el verbo y los órganos creadores. Si se aprende a controlar los órganos genitales, se logra la Castidad. Refrenando el impulso animal, se logra la Castidad. “La Serpiente de la Castidad, está bendita. La Serpiente de la fornicación, está maldita” (Génesis, 3-14).

Fornicación fue el delito contra Natura cometido por los personajes bíblicos ADÁN y EVA. Fue la violación del GRAN MANDATO UNIVERSAL. (Génesis, 2-17 y Levítico, 15-16-18).

He allí el pecado original. Castidad, es el arte de encender y mantener viva la llama del Fuego Sagrado para la purificación de la materia. Con este Mandato se debe comenzar la Obra de Liberación. Es la práctica fundamental para la Iniciación Crística.

Son diez Reglas o Mandatos Universales a disposición de quienes anhelan la vida eterna, pero es necesario comenzar la labor con uno de ellos, porque si se quieren utilizar todos a la vez, no se logra nada, así como quienes pretenden cazar diez liebres a la vez, no caza ninguna. Por lo tanto se debe comenzar con uno, llevando por orden y disciplina en todo, hasta llegar a obtener la comprensión creadora, y entonces se podrán llegar a cumplir los restantes.

Llamará la atención el hecho de comenzar con el SEXTO MANDAMIENTO y no con el primero, realmente es bueno aclarar: el SEXTO MANDAMIENTO es el primero y fue dado por el Altísimo; sin embargo ocupa el sexto lugar en el orden de los Misterios, porque simboliza: “Los Dos Caminos”, EL BIEN y EL MAL, LA VIDA y LA MUERTE.

Sabido esto, conviene escoger de acuerdo con nuestra propia Conciencia. Quien quiera unirse a la Gran Vida Universal, tiene que seguir el Sendero de La Luz, el Bien, el Amor, la Castidad. Quien quiera ir a parar a los abismos para su propia desintegración total, donde sólo se oye el lloro y el crujir de dientes, allí está el sendero del mal, la fornicación, San Pablo dice:

“HUID DE LA FORNICACIÓN. CUALQUIER PECADO QUE EL HOMBRE HICIERE, FUERA DEL CUERPO ES; MAS, EL QUE FORNICA, CONTRA SU PROPIO CUERPO PECA” (Corintios, 6-18).

Si se desperdicia el agua o ENS SEMINIS, se apaga el fuego, apagándose el fuego nos quedamos sin luz, en tinieblas. Sólo refrenando el acto sexual y retirándonos antes de eyacular esa simiente, nos liberamos del sufrimiento, la miseria, el dolor y el crimen. Eso sí es ESPIRITUALIDAD.

NO HURTAR

Hurtar es robar, que es lo mismo que apoderarse de lo ajeno sin conocimiento de su dueño, con o sin violencia. Cualquier cosa, por insignificante que parezca si no nos pertenece no debemos tomarla, porque de lo contrario se viola este Principio Universal y la Espada de la Justicia Divina, caerá sobre nosotros.

La vida que palpita en nosotros tampoco es nuestra, y no debemos hurtarla para gastarla en placeres vulgares. No nos hagamos reos del delito de hurtar ante el Dios Vivo.

Siempre que vayamos al acto de la cópula carnal, sepamos retirarnos a tiempo, antes de convertirnos en ladrones de la Gran Vida universal.

NO LEVANTAR FALSOS TESTIMONIOS NI MENTIR

El Verbo, o sea, la palabra hablada o escrita, debe saber manejarse, no debe utilizarse en calumniar ni difamar a nadie. Afirmar lo que ignoramos o desconocemos, es falsedad. La mentira es opuesta a la verdad. Negar la realidad de las cosas es mentir.

El engaño, la traición, la hipocresía y el fraude, es la misma mentira disfrazada con apariencia de verdad y justificaciones de la falta de sinceridad y valor. Cuando sabemos, conocemos y comprendemos la realidad y exactitud de las cosas, debemos sostener y defender la verdad contra todo lo que se nos venga encima.

Galileo afirmó y sostuvo, que era la Tierra la que se movía alrededor del Sol y no el Sol alrededor de la Tierra, aún contra el parecer de los sabios de su época.

La mentira es el medio más fácil para evadir la responsabilidad. La mentira es la misma disculpa que llevamos a flor de labio. Por lo general la mentira siempre persigue fines deshonestos o ilícitos. El que niega la verdad y desprecia la justicia, ama la mentira y se vuelve un cobarde.

NO ADULTERAR

Adulterar es restarle pureza a las cosas, a la palabra hablada o escrita, a los valores y a las personas.

Los Valores Espirituales han sido adulterados por los falsos Apóstoles Santurrones. Las cosas se adulteran cuando pierden su integridad u originalidad. Las personas adulteran a través de sus genitales, mezclando su energía con otra diferente (SAN MARCOS, 10-11-12).

La palabra hablada o escrita se adultera cuando se deforma o se tergiversa su contenido o significado, así como su interpretación literal o superficial.

La Doctrina Secreta del CRISTO, ha sido adulterada por los traficantes de glorias, bajo pretexto de modernizarlas y acomodarlas según sus elucubraciones mentales y cuestiones de estómago. Las Sagradas Escrituras, han sido adulteradas por Exégetas y Teólogos, evadiendo así la responsabilidad de ser ellos los primeros en someterse a las Leyes Universales, antes que aconsejar a los demás a cumplirlas. Debieran dar el ejemplo de ser hijos y Ministros de Dios, despejándose de la ostentación y las riquezas acumuladas. Eso es Cristianismo puro, eso es Amor a Dios.

Debemos comprender claramente, lo que significa adulterio y lo que significa fornicación: se comete adulterio, cuando cualquiera de los dos cónyuges entran a persona extraña. En esta forma violamos el Noveno Mandamiento. Se comete fornicación, cuando desperdiciamos nuestra Simiente, ya sea con nuestro cónyuge o con persona ajena. Así violamos el Sexto Mandamiento.

NO CODICIAR lOS BIENES AJENOS

Codicia es apetito desordenado de adquirir riquezas y bienes, es ansia de acumulación, deseo sin freno, ambición desmedida de poseer lo que otros poseen. Se codician las cosas, las riquezas, posiciones, poderes, etc. Se codicia la mujer ajena, sobre todo cuando es bella y virtuosa; se codicia el marido elegante bondadoso y responsable, sobre todo cuando es de buena posición, etc. La codicia es capaz de todo, no mide consecuencias ni se sacia fácilmente.

Hasta aquí la LEY UNIVERSAL, consecuencia de las debilidades humanas. A ella se refirió el Gran Maestro JESUS, cuando dijo: “NO PENSEIS QUE HE VENIDO PARA ABROGAR LA LEY O LOS PROFETAS. NO HE VENIDO PARA ABROGAR (Destruir, Abolir) SINO A CUMPLIR” (San Mateo 5-17).

Quien sea capaz de cumplirla vivirá hasta entonces bajo la GRACIA (El Amor Universal), y podrá igual que San Pablo, pronunciar aquella frase trascendental:

¿DÓNDE ESTA, OH MUERTE, TU AGUIJON? ¿DÓNDE, OH SEPULCRO, TU VICTORIA? YA QUE EL AGUIJÓN DE LA MUERTE ES EL PECADO Y LA POTENCIA DEL PECADO, LA LEY, (Corintios, 15-55-56).

SANTIFICACIÓN

Santificación es la limpieza del alma. Hay que saber despojarse de las bajas pasiones. Las bajas pasiones son, los vicios, los defectos, los deseos, fanatismos, ambiciones, etc. Es una necesidad para el discípulo transformar también los pensamientos, palabras, sentimientos y emociones en virtudes, para la depuración y limpieza del alma. Esto se logra a base de mucha voluntad, tenacidad, fe y amor, comenzando por elaborar una lista de todos, en orden correlativa.

Désele a cada uno dos meses por lo menos para despojarse de él y así sucesivamente, hasta terminar con todos. “PORQUE NADIE PODRA COMER DE LAS COSAS SAGRADAS MIENTRAS NO FUERE LIMPIO” (Levítico, 24-4).

ALQUIMIA SEXUAL
ARCANO A.Z.F.

Este es el punto donde se apoya el Edificio del Templo de Dios. Es el mismo GRAN ARCANO, CLAVE DEL MOVIMIENTO PERPETUO, CUADRATURA DEL CIRCULO O LLAVE DE LA CIENCIA, que los sabios de todos los tiempos supieron manipular, pero que habiendo caído en poder de una Casta Sacerdotal que no supo apreciarlo, fue ocultado bajo el pretexto de que la humanidad no estaba preparada para recibirlo, y sustituyéndolo por otro conocimiento se negaron a declararlo y a cumplirlo, estorbando además a quienes eran capaces de hacerlo.

Con sobrada razón el Maestro Jesús les respondió duramente diciéndoles: “HAY DE VOSOTROS, DOCTORES DE LA LEY, QUE HABEIS QUITADO LA LLAVE DE LA CIENCIA, VOSOTROS MISMOS NO ENTRASTEIS, y A LOS QUE ENTRABAN IMPEDISTEIS” (San Lucas, 11-52).

La llave de la ciencia es el mismo SEXO. Toda la Doctrina Secreta del Cristo, se apoya en el Sexo. El Sexo es el campo de batalla donde se dan cita EL BIEN y EL MAL y de donde se sale para ANGEL o DEMONIO. La importancia de la Castidad o ALQUIMIA SEXUAL está demostrada en los siguientes pasajes del Evangelio, según San Juan: 4-10, 6-27, 6-63 y 7-38.

EL CRISTO

No fue médico, pero curó
Todas las enfermedades humanas.

No fue abogado,
pero explicó los principios
elementales de toda ley.

No fue autor, pero ha
inspirado toda la literatura
viviente del mundo.

No fue orador, fue algo más:
La palabra encarnada.

No fue poeta, ni músico,
pero es el alma y la inspiración
De todo canto y de toda música.

No fue artista, pero ha sido
inagotable luz de grandes Maestros,
Tanto antiguos como modernos.

No fue arquitecto, pero ha sido
el transformador de las almas y el
constructor de caracteres de todos
Los tiempos.

No fue estadista, pero ha fundado
los estados y las instituciones
De la humanidad.

Y lo que hay de más maravilloso en Él,
es que fue un hombre perfecto, cuya vida
No fue manchada por el pecado.

Deixe um Comentário