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Capítulo 04

Samael Aun Weor (1950) - O Matrimônio Perfeito ou a Porta de Entrada à Iniciação - Capítulo IV

Las Siete Iglesias

Nuestro Cuerpo Astral tiene como ya dijimos siete soles. En correspondencia con siete glándulas importantes de nuestro organismo, y esto es precisamente lo que vamos a estudiar en el presente capítulo.

Nuestro Cuerpo Astral está en íntimo contacto con el sistema nervioso gran simpático, ese es el timón, la palanca desde donde el Alma maneja su cuerpo. Así pues, el sistema central cerebro espinal, es la sede del Intimo, y el sistema secundario; la sede de nuestra Alma.

Entremos ahora a estudiar las siete iglesias, a la luz de ese libro que los católicos ni los protestantes han podido comprender, y que se llama el Apocalipsis. “Juan a las siete iglesias que hay en Asia, (es decir a los siete centros magnéticos de nuestro organismo) gracias a vosotros, y paz de aquel que es y que será y que ha de venir y de los siete espíritus que están delante de su trono”, (el trono del Intimo es el cuerpo y los siete espíritus, son jerarcas divinos que rigen los siete centros magnéticos de nuestro maravilloso organismo).

Los versículos quinto, sexto y séptimo prácticamente se refieren a la caída del hombre, a su salida del estado paradisíaco. A la pérdida de su poder, que es como si se tratara de una muerte que puede muy bien ser simbolizada por la muerte de nuestro Señor Jesucristo.

Pero al fin el hombre se resolverá a seguir el sendero de la santidad y de la castidad y entonces se unirá o fusionará con su Intimo y se convertirá en el Alma de Diamante del Intimo. Esto está simbolizado para la resurrección del Señor. Realmente querido lector, en la alta Iniciación, el hombre se desencarna por que se une con el Intimo.

El Gólgota corresponde a la Iniciación. Y explicando el versículo veinte dice claramente el Apocalipsis: “El misterio de las siete estrellas que he visto en mi diestra y los siete candelabros de oro, las siete estrellas, son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candelabros, son las siete iglesias”.

Aquí pues, sin la menor duda trata el Apocalipsis detenidamente de explicar nuestros siete centros o Chacras de nuestro organismo, en una forma clara y precisa. Para entender el Apocalipsis se necesita ser “Iniciado”.

Las siete iglesias son: la de Efeso, la de Esmirna, la de Pérgamo, la de Tiatira, la de Sardis, la de Filadelfia y la de Laodicea.

Son siete Chacras de nuestro organismo Astral, cada Chacra de estos es una iglesia, y cada iglesia está comunicada con el Intimo, por medio de la Luz Astral, cuando más puro y casto es un nombre más luz tiene. El capítulo segundo trata el Apocalipsis de las cuatro iglesias inferiores de nuestro organismo, y son: el fundamental o básico, el esplénico, el umbilical y el cardíaco. Y en el tercer capítulo habla de los tres superiores, el laríngeo, el frontal y el coronario.

Desde el versículo primero hasta el séptimo trata el Apocalipsis del plexo pélvico, espinal o coxígeo, esta es la iglesia de Efeso. Este es el centro creador del hombre, este es el Kundalini, o Serpiente Ígnea de nuestros mágicos poderes, esta es la espada flamígera del querubín que guarda el paraíso. Cherenzi en su obra de magia negra titulada «Kundalini o Serpiente Ígnea de nuestros mágicos poderes», alaba la fornicación y prácticamente se declara enemigo de las enseñanzas de la sagrada Biblia.

Cherenzi alaba en esa obra lo que la Biblia condena. Dice textualmente: “Eva comió de la fruta prohibida entregándose a la displicencia sexual, –es decir, a la fornicación que tanto condena la Biblia– y procediendo a unirse a Adán. Esto implica que por la vía sexual”. –Aquí vía sexual la emplea Cherenzi, como sinónimo de coito o fornicación pasional–. “Se operó el magnífico milagro de la superación, ya que al mismo decir de la Biblia, tanto Eva como Adán se convirtieron en Dios por ese mismo hecho trascendental”. Aquí Cherenzi quiere decir que por medio de la fornicación, el hombre se convierte en un dios. Es decir, aquí Cherenzi insiste en la doctrina de los magos negros, es decir en desarrollar el Kundalini negativamente por medio de la lujuria para convertirse en un dios, negro, sí querido lector, en un Belcebú, en una bestia monstruosa.

La Biblia refuta a Cherenzi con las siguientes frases: “y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: de todo árbol del huerto comerás. Más del árbol de ciencia del bien y del mal, no comerás de él, porque el día que de él comieres, morirás”. Capítulo 2º, versículo 17.

Es decir Jehová se muestra en contra de la fornicación, y Cherenzi y todos los magos negros están a favor de la fornicación, desde aquel lejano pasado. Precisamente si no hubiera sido por ese falso concepto que tienen de la sexualidad estos demonios, no hubiera necesitado el hombre de salir de su estado paradisíaco.

La fornicación es la base fundamental de la magia negra.

La astucia de estos demonios, y su deseo de hacer prosélitos para la muerte, no ha descansado desde el paraíso hasta nuestros días.

En la Serpiente está la redención del hombre, pero hay que ponernos en guardia contra las astucias de la Serpiente, no olvidemos que la Serpiente es un símbolo de nuestros órganos sexuales. Y que ella nos puede convertir en ángeles o en demonios.

Hay que contemplar el árbol del paraíso, hay que contemplar su fruta, hay que admirarla con éxtasis divino, pero no comerla porque como dijo Jehová: “si comieres de ese fruto morirás”.

Hay dos magias sexuales para despertar el Kundalini: La una que obedece a Jehová, y la otra que obedece a Lucifer. Son dos sexualidades: una que crea para la vida, la otra crea para la muerte. La una es magia blanca, la otra es magia negra. La castidad nos convierte en dioses, la fornicación nos convierte en demonios.

Los setianos adoraban la gran luz, y decían que el sol en sus emanaciones, forma nido en nosotros y constituye la Serpiente. La Serpiente sexual como ya dijimos es nuestro Kundalini. Los nazarenos decían: “todos vosotros seréis dioses, si salís de Egipto y pasáis el mar Rojo”. Tenían como objeto sagrado un cáliz, en el cual tomaban el semen de Benjamín, y nunca faltaba sobre sus altares gnósticos, el símbolo sagrado de la Serpiente la cual es símbolo de nuestros órganos sexuales y de nuestro Kundalini, en el cual está la redención del hombre.

La fuerza, el poder que acompañó a Moisés, fue la Serpiente sobre la vara, que luego se convirtió en la vara misma. Ella fue la que habló a las demás serpientes y la que habló a Eva. Moisés en el desierto mostró a su pueblo la Serpiente sobre la vara, y les dijo que el que aprovechara esa Serpiente no sería dañado durante su trayecto. Todo el poder maravilloso de Moisés residía en su Serpiente, es decir en el semen y en la castidad.

Sí, querido lector, en nuestros órganos sexuales está la redención del hombre. Aprovechemos nuestra Serpiente. No olvidemos que nuestra redención está exclusivamente en el acto sexual, en la Magia Sexual de los magos blancos. Acerquémonos a la mujer, pero no forniquemos. Acariciémosla dulcemente con un amor profundo, pero no forniquemos, ciñámonos a la fórmula del mago blanco: “Inmissio membri virilis in vaginam feminae sine ejaculatio seminis“. Introducir el miembro en la vagina y retirarlo sin derramar el semen. Y así despertará nuestro Kundalini positivamente, como los magos blancos, y no negativamente, como nos lo enseña a desarrollar el mago negro Cherenzi en su obra de magia negra titulada, «El Kundalini o la Serpiente Ígnea de nuestros mágicos poderes».

El deseo refrenado, hará subir nuestro líquido seminal hacia arriba, hacia la cabeza, a lo largo de la columna vertebral, y por ciertos canales llamados Idá y Pingalá.

Y si practicamos este ejercicio, abrimos la puerta de la santa iglesia de Efeso, y el querubín que guarda el paraíso, es decir, nuestro Intimo nos entregará la espada flamígera y entraremos vestidos con el traje puro de la castidad a cenar con él y él con nosotros en el paraíso. Un sopor de siglos impenetrables pesa sobre los grandes misterios de la Serpiente.

En la noche aterradora de las edades, los austeros y sublimes hierofantes guardaban con minucioso sigilo, la sabiduría de la Culebra. Los grandes sacerdotes de la Serpiente, habían jurado silencio, bajo los austeros muros de los templos de misterios. Los misterios de la Serpiente se conocían en todas las escuelas de misterios. En todas las sociedades Iniciáticas del pasado, la sabiduría de la Serpiente ha sido siempre la base misma de los misterios.

Esta profunda ciencia se cultivó en Egipto, en Grecia, en Roma, en Babilonia, en Siria, en la Persia de los magos, en la vieja y antiquísima India de los Rishis, en los terribles misterios de los aztecas, y en los incas, y en los misterios gnósticos hasta nuestros días.

En el canto de Homero a Démeter, encontrado en una biblioteca rusa, se ve que todo gira alrededor de una ciencia terrible, fundamentada en la sabiduría de la Serpiente.

En ese canto arcaico aquel gran Iniciado llamado Homero, aquel poeta que cantó a la vieja Troya y a la cólera de Aquiles, nos deja ver que en los misterios de Eleusis, todo giraba alrededor del acto sexual.

En aquellos misterios se describía un hecho fisiológico-cósmico de gran trascendencia. El misterio divino del sexo brilla con resplandor terrible en todas las antiquísimas escuelas de misterios.

En Egipto vemos frente a Isis el eterno femenino, al dios Osiris el eterno masculino. En Fenicia, frente a Hércules, a Dagón. En Grecia, Apolo y Diana, en Ática, Plutón y Persefone. Pero ya entre ellos se manifiesta más claramente el de la Serpiente sagrada, y habla claramente del Phalo y el Útero. Es el Lingam-Yoni de los misterios griegos.

En aquel viejo y antiquísimo Egipto de los antiguos hierofantes, los viejos sacerdotes encanecidos en la sublime ciencia de los magos, representaban al dios Ibis de Thot con el miembro viril en estado de erección y sobre él una flor de loto y junto, una inscripción mural que decía: “DADOR DE LA RAZÓN”.

En ese arcaico Egipto, los viejos sacerdotes de la Serpiente esculpieron en bajorrelieves y muros antiquísimos, la Serpiente sagrada, símbolo viviente de los órganos sexuales. Ellos labraron en gigantescas piedras, símbolos fálicos milenarios. Pero ¡ay! de aquel que violaba sus votos de silencio, porque era condenado a muerte cruenta: Se le cortaba su cabeza, se le arrancaba el corazón y sus cenizas eran arrojadas a los cuatro vientos.

La sabiduría de la Serpiente es el Gran Arcano. Es el secreto indecible del Gran Arcano.

El Gran Arcano quiso ser divulgado por algunos iniciados antes de la revolución francesa, pero los tiempos no estaban maduros, y entonces un gran poeta Iniciado francés advirtió a los divulgadores del secreto indecible, la suerte que les aguardaba. A unos les pronosticó en célebre banquete el cadalso, a otros el puñal, el veneno, el exilio o la horca y todos sus pronósticos se cumplieron matemáticamente.

En la edad media todo Iniciado que intentaba divulgar el Gran Arcano, era muerto, ya por los ramilletes perfumados, ya por las camisas de Nesus, o por el puñal.

Pero, ¿Cuál era la causa de tanto escrupuloso silencio? ¿Por qué motivo se conservaba tan sigilosamente guardada la sabiduría de la Culebra? Sencillamente para que el hombre no preparado aún, no cayera en terrible desgracia y convirtiera en demonio.

El despertar del Kundalini negativamente, tal como lo enseña Cherenzi y todos los magos negros a sus discípulos, convierte al hombre en la bestia de siete cabezas del Apocalipsis, y armado de un poder horrible puede sembrar el desorden en el Universo.

Pero los tiempos han cambiado; mucho se ha descorrido el velo, y entonces a mí, AUN WEOR, antiguo hierofante de los misterios egipcios, me tocó la misión de rasgar el velo, que ya en parte se había corrido, y tocar la solemne campanada de la edad de Acuario. Mostrar el camino del Matrimonio Perfecto y de la Sagrada Familia. Esto lo hago, en vista de que la Magia Sexual es ya en parte conocida por muchos espiritualistas. Y hay necesidad de abrirles bien los ojos a los seres humanos para que no cometan errores.

Realmente para despertar el Kundalini se necesita de la mujer. Pero el Iniciado sólo puede realizar operaciones de Magia Sexual, con su esposa sacerdotisa, con su esposa y únicamente con su esposa. Ningún Iniciado puede ser adúltero, y el que valiéndose de estos conocimientos, cometa atropellos y abuse de sus semejantes, cargará con un castigo horrible en esta y en futuras reencarnaciones.

El que quiera practicar Magia Sexual, debe ser casado y respetar y amar a su esposa, ella debe convertirse en su sacerdotisa, por medio de ella despertará su Kundalini, y abrirá las solemnes y sagradas puertas de la iglesia de Efeso. Entrará en los misterios solares, en el santuario sagrado, en el santuario de oro. Y así se convertirá en el Alma de Diamante del Intimo.

La fuerza sexual es un arma terrible. Los científicos no han podido dar con el origen de la electricidad, es decir con su causa Causorum, ¿Por qué? Sencillamente porque ellos no conocen la fuerza sexual, ellos únicamente conocen los órganos sexuales, pero no la fuerza que vibra a través de ellos.

La sexualidad no solamente está en nuestros órganos sexuales, sino en todo nuestro cuerpo, y en todo el Universo. En cada punto atómico del espacio. Ella es la causa de la electricidad. Sí querido lector, el Kundalini del Logos es la causa de la electricidad. El Kundalini del Logos tiene un movimiento serpentino en todo el Universo. El Logos es un ser hermafrodita de extraordinaria belleza. Tiene unos ojos grandes y azules que reflejan la inmensidad del infinito. Un rostro de sublime anciano, y usa un manto azul divino, que le da hasta los pies. La fuerza sexual de ese ser sublime es la causa de la electricidad. Esa fuerza es masculina y femenina a la vez, pues ese ser es hermafrodita.

El polo masculino de la fuerza sexual, del Logos del Sistema, es la causa de la electricidad, y el polo negativo de la fuerza sexual del Logos del Sistema Solar es la causa del magnetismo. Electricidad y magnetismo, son la causa del equilibrio universal.

La fuerza sexual en manos de los magos blancos o negros es un arma terrible, es el pensamiento, el que atrae a la espina dorsal el fluido sexual para depositarlo en su bolsa respectiva.

Con el derrame de este fluido el Cuerpo Astral recoge de los infiernos del hombre, millones de átomos demoníacos en el reemplazo de los perdidos, y el Cuerpo Astral se oscurece tenebrosamente, pero si este fluido es contenido por medio de la Magia Sexual, es decir, si dominamos el impulso sexual y cumplimos con la ley de no fornicar, entonces este fluido vuelve a nuestro Cuerpo Astral duplicado en luz y nuestro Cuerpo Astral brilla y resplandece con una luz blanca inefable, con la luz sagrada del Cristo, con la luz de los santos Maestros. Porque el semen es Cristo en nosotros, y esa sustancia cristónica es la sangre redentora, por eso Cristo en su calidad de Cristo Cósmico dijo:

“Yo soy el pan de vida, yo soy el pan vivo, si alguno comiere ese pan, vivirá eternamente, el que coma mi carne y beba mi sangre, tendrá la vida eterna y yo le resucitaré”. “El que coma mi carne y beba mi sangre, en mí mora y yo en él”

Cristo es la luz del mundo, porque es la luz del Sol. Si no fuera por el sol nada existiría, Cristo es el alma del Sol. El Sol hace crecer las plantas, y en la semilla queda el poder de reproducirse, es decir todo el poder del Sol queda encerrado en la semilla. El Sol es el cuerpo de Cristo, él tiene al Sol por cuerpo, luego la luz del Sol que queda encerrada en la semilla, es la luz de Cristo. Así pues, en toda semilla vegetal, animal o humana, está encerrada la esencia de Cristo. La semilla humana es el semen, y por ello el semen es la sustancia del Cristo en el hombre.

La parte Astral de esa misma sustancia es la misma sustancia del cuerpo astral del Cristo que penetra en todo el astral de la tierra y la ilumina desde que se sacrificó por la humanidad en el Gólgota. Desde aquella hora del viernes santo a las tres de la tarde, él tomó a la Tierra también por cuerpo, y él penetró en el interior del planeta terrestre y esa fue la causa del terremoto que se produjo aquel día, desde ese entonces el cuerpo astral del planeta, está penetrado por el cuerpo astral del Cristo.

Precisamente por eso es por lo que nuestro cuerpo Astral, es nuestro Crestos, es nuestro mediador, es el instrumento que tenemos para unirnos con el Intimo. “Nadie llega al Padre –es decir al Intimo– sino por mí”, dijo el Cristo.

Por eso por lo que tenemos que fortalecer y robustecer nuestro Cuerpo Astral. Practicando la Magia Sexual de los magos blancos, robustecemos nuestro Cuerpo Astral, porque con cada acto de Magia Sexual blanca, como ya dijimos, el fluido sexual, es decir, el semen o líquido astral vuelve al Cuerpo Astral aumentado en luz y en cantidad y calidad.

La tentación es fuego, el triunfo sobre la tentación es luz.

El deseo refrenado hará subir el líquido astral, hacia arriba hacia la glándula pineal, y así se convierte en Dios.

No hay que derramar ni una sola gota de semen, porque en el semen y en la médula se halla la redención del hombre. Al excitar el aparato sexual para relacionarse con la esposa sacerdotisa, el semen aumenta y al retirarse sin derramar el semen, el semen sube hasta la cabeza, despierta la glándula pineal, se hace el hombre clarividente, y al fin, despierta el fuego del Kundalini; el cual rompe los siete sellos de las siete iglesias y une al hombre con su Intimo. El fuego del Kundalini es despertado por el Intimo y nadie sino él debe romper los siete sellos con la espada flamígera. Pero Cherenzi, y los magos negros despiertan el Kundalini negativamente con el coito del fornicario libertino, y con la concentración y autosugestión, tal como lo enseña en su obra sobre el Kundalini.

El mago blanco ruega al Intimo durante la Magia Sexual para que le despierte el Kundalini. El mago negro durante la Magia Sexual negra o culto fálico basado en la fornicación, se concentra en el Kundalini, y por medio del erotismo pasional y de la fornicación, despierta el Kundalini negativamente y se convierte en un horrible monstruo.

En el Apocalipsis, nadie, sino únicamente el Cordero rompe los siete sellos del libro humano que es nuestro organismo. Ese ángel es vuestro Intimo. El Apocalipsis pues, refuta a Cherenzi en una forma absolutamente definitiva.

Veamos los versículos 1º, 2º, 3º del capítulo quinto del Apocalipsis: “Y vi en la mano derecha del que estaba sentado sobre el trono un libro escrito de dentro y de fuera, sellado con siete sellos”. –Este libro es el cuerpo humano y los siete sellos son los siete centros magnéticos del hombre–.

“Y vi un fuerte a ángel predicando en alta voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y de desatar sus sellos?”

“Y ninguno podía, ni en el cielo ni en la tierra, ni debajo de la tierra, ni encima de la tierra, abrir el libro ni mirarlo”. Es decir, aquí el Apocalipsis nos dice que los siete sellos, sólo deben ser abiertos por el Cordero, es decir por el Intimo.

El Kundalini es la espada del Intimo, dice el Apocalipsis en su versículo 17 del capítulo 7, lo siguiente: “Porque el cordero que está en medio del trono los pastoreará y los guiará a fuentes vivas de aguas, y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos”.

El Cordero es el Intimo. Y sólo el Cordero, querido lector, debe romper los siete sellos del Apocalipsis, sólo nuestro ángel interior debe manejar la espada del Kundalini. Sólo la sangre divina de nuestro Señor Jesucristo debe despertarnos el fuego del Kundalini. Cuidémonos de los magos negros.

Y continúa el Apocalipsis: “Después de estas cosas miré, y he aquí una gran compañía, la cual ninguno podía contar, de todas gentes y linajes y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono, y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas y palmas en sus manos. Y aclamaban en alta voz diciendo: salvación a nuestro Dios, que está sentado sobre el trono, y al cordero”. Versículos 9º y 10º, capítulo 7 del Apocalipsis.

Debemos luchar hasta conseguir la castidad perfecta: “porque si no vengo a ti y moveré tu candelabro de su lugar, si no te corrigieres”. Es decir, llanto, tinieblas y amarguras para los hijos de la fornicación, esto es lo que quiere decirnos el Apocalipsis. Pero “al vencedor daré a comer, del árbol de la vida que está en medio del paraíso de mi Dios”, esto es, que despierta el Kundalini por medio de la Magia Sexual del mago blanco, y entonces cumple la frase de Jehová: “he aquí Adán, como se ha hecho uno de nos, sabiendo el mal y el bien”.

Entonces el querubín, es decir su Intimo, le entrega la espada que arrojaba llamas, y le impedía el paso al paraíso, y el hombre por su alta Iniciación se une con su Intimo y se convierte en un Dios.

El vapor que se levanta del semen es el que destapa o rompe los siete sellos del Apocalipsis. Pero el vapor seminal del mago negro, está dirigido hacia la tierra, y ata al hombre hacia las regiones infernales, donde sólo se oye el llanto y el crujir de dientes.

Abrir el primer sello, es despertar el Kundalini. El color de ese centro es rojo sucio en el libertino, rojo amarillo en el Iniciado, rojo azul púrpura en el místico Iniciado.

El fuego sagrado, se despierta por el contacto de dos polaridades, una positiva y otra negativa.

El positivo es la Serpiente de bronce que sanaba a los israelitas en el desierto, y el negativo es la Serpiente tentadora del Edén. El positivo está formado de átomos solares y el negativo de átomos lunares. Ambas serpientes se enroscan en la vara del caduceo de Mercurio, es decir, en nuestra columna espinal. Con la positiva luchamos por dominar a la negativa, durante la Magia Sexual, y claro está que a fuerza de estar dominando el impulso sexual, terminan por unirse ambas culebras en el centro básico o fundamental, es decir, en la iglesia de Efeso.

Y entonces por inducción de esas dos fuerzas, nuestra Culebra Ígnea comienza a moverse, rompe la bolsa membranosa en que se halla encerrada, rasgando esos tejidos y produciendo gran dolor. Y luego avasalladoramente, se abre paso por todo el centro de la columna vertebral, dentro de la cual existe un canal llamado canal de Susumná. El orificio inferior está tapado en personas comunes y corrientes. Pero los vapores seminales abren ese orificio para que pueda penetrar por allí la Culebra Ígnea.

Del canal de Susumná se desprenden ciertos hilos nerviosos, que conectan a los siete Chacras o siete centros magnéticos con la columna espinal, y con el fuego sagrado al ascender éste por dicho canal de Susumná. Y entonces este fuego lógicamente enciende los siete soles de nuestro organismo, al ascender por ese canal central de nuestra columna espinal.

El Kundalini coordina todos los Chacras humanos en una forma armoniosa. Podríamos representar todo esto, por una vara con siete flores, toda hecha fuego por el Kundalini. La vara representaría nuestra columna espinal y las flores los Chacras o centros magnéticos, mientras los tallos de las flores, simbolizarían, los finos hilos nerviosos que conectan a nuestros Chacras con el Kundalini, que asciende avasalladoramente por el centro de la vara. Siete bombillos eléctricos conectados con el alambre de alta tensión del Kundalini. Es claro que estos bombillos se encienden, porque están conectados con la energía del Kundalini.

El orificio inferior del canal de Susumná se abre como ya lo dijimos por los vapores seminales, pero esto se realiza bajo la dirección de un átomo Angélico que reside en el semen.

El semen es un campo de batalla entre los poderes de la luz y los poderes de las tinieblas. Precisamente, allí está la base misma de la gran batalla entre los magos negros y los blancos. Allí están fundamentados los dos conceptos antagónicos del sexo, base misma de la magia blanca y de la negra. El concepto de Jehová, y el de Lucifer. Esos dos conceptos viven en eterna batalla desde el paraíso.

Krumm Heller, “Huiracocha”, defiende el concepto de Jehová; Omar Cherenzi Lind, defiende el de Lucifer. Ángeles y demonios en eterna batalla desde el paraíso, hasta nuestros días.

Las dos corrientes solares y lunares de nuestro organismo se llaman corrientes de Idá y de Pingalá y fluyen por dos cordones nerviosos a lo largo de nuestra columna vertebral.

Cuando el Kundalini llega a la cabeza donde reside el centro coronario, entonces el hombre se une con el Intimo, y se convierte en el Alma de Diamante del Intimo. Y así el Intimo por medio del Kundalini enciende los candelabros de las siete iglesias.

El centro fundamental tiene cuatro pétalos de los cuales sólo dos están en actividad, los otros dos entrarán en actividad por medio de la Iniciación. Esta es la iglesia de Efeso, donde está enroscada nuestra Culebra Ígnea.

Luego se abre la iglesia de Esmirna, este centro es el del bazo y tiene seis colores astrales: rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul y violado. El polo negativo de este centro es el semen en el macho, y el positivo actúa durante la gestación en la hembra. Este centro es de básica importancia porque es el conducto y puerta de la vida. Por allí entran y salen las fuerzas solares o fuerzas Crísticas que animan a nuestro organismo. Este es uno de los centros más importantes de nuestro semen Cristónico. Por este centro entra la vida a nuestro organismo.

El tercer centro que se enciende, es el umbilical, esta es la iglesia de Pérgamo.

No estoy de acuerdo con el Mago Jefa, doctor Jorge E. Adoum. Cuando éste afirma en su obra “La Zarza de Oreb” que en este centro umbilical se halla la Silla de Satán. Yo sitúo esta Silla en el hígado y no en el Plexo Solar.

Yo considero que ese yo animal, especie de astral inferior, cuyo nombre Mántrico es Satán, tiene su Silla en el hígado. Y por ello digo que a Cristo lo tenemos crucificado en el hígado. Allí en el hígado residen nuestros apetitos más bestiales. Que observe el Mago Jefa clarividentemente este centro y se convencerá de mi concepto.

El Plexo Solar es un centro telepático de extraordinaria importancia. Nosotros tenemos una verdadera estación inalámbrica en nuestro organismo. La glándula pineal es nuestro centro emisor y el Plexo Solar nuestro centro receptor. Las ondas mentales de los seres que nos piensan, llegan a este centro telepático o cerebro de emociones y de allí pasan a nuestro cerebro, donde esos pensamientos se nos hacen conscientes.

La cuarta iglesia es la iglesia de Tiatira, este es el centro del corazón, esta es la sede del Dios viviente, dentro de este centro palpita la vida de todo nuestro organismo, y está en íntima correspondencia con el corazón de nuestro Sistema Solar, es decir con el Sol, en nuestro corazón hay átomos solares y leyes divinas inefables, y está análogamente construido con el corazón del Sistema Solar, es decir, con el Sol.

El Sistema Solar es el cuerpo de un maravilloso ser llamado el Logos del Sistema. Visto desde lejos, el Sistema Solar tiene la forma de hombre caminando a través del inalterable infinito. El Logos del Sistema Solar, usa un manto azul de distinción, que le da de la cabeza hasta los pies, tiene la apariencia de un sublime anciano, con un rostro majestuoso y unos ojos grandes y azules del color del cielo, donde se refleja la inmensidad del infinito.

Si observamos la superficie del Sol, veremos clarividentemente un terrible y gigantesco abismo negro y tenebroso, al cual no se le ve fondo. Sólo observando minuciosamente, puede verse allá, en la terrible oscuridad, llamas, fuego. Esa es la puerta de entrada al corazón del Sol. En el profundo abismo hay un vestíbulo hecho del mismo aroma del fuego, ese es el vestíbulo del secreto santuario donde palpita la vida del Sistema Solar. Allí en ese vestíbulo hay un Maestro, guardián de ese estrecho sendero que conduce hasta el corazón del Sol. Ese Maestro bendice con su ramo de olivo al que llegue hasta allí, pero sólo se le permite el paso a los iniciados bien preparados. Naturalmente, todo esto es Astral, y no físico.

En el centro del corazón del Sol hay un misterioso hospital astral, donde se tratan los cuerpos internos de muchos iniciados.

También en el centro del corazón del Sol moran los siete santos que dirigen los siete rayos cósmicos, de los cuales el más importante es el rayo de Susumná, que vibra con la aurora, ese es el rayo del Kundalini, que es el rayo querido de los yoghis, es el rayo de los magos, esa es la hora especial para practicar el culto gnóstico de Magia Sexual, esa es la aurora, la hora para conectarnos con la sacerdotisa.

Para conocer la vida que palpita en el corazón del Sistema Solar, tenemos que analizar por analogía, hundiéndonos por la meditación interior en nuestro corazón, cayendo de rodillas en la santa iglesia de Tiatira y adorando al Intimo, conoceremos por analogía la vida del corazón del Sol.

La vida solar se manifiesta como Tatwas, pero para conocer los siete Tatwas se necesita conocer los siete alientos del dragón de la sabiduría, es decir, del Logos. Esos siete alientos los podemos manejar con los poderes de nuestro Intimo, porque el Intimo puede controlarlos desde su propio origen; sólo así nos podemos hacer Maestros de los Tatwas, para ello necesitamos unirnos primero con el Intimo.

¿Qué sabe Cherenzi de Tatwas? ¿Acaso él conoce los alientos de ese dragón de la sabiduría, que él niega? Cherenzi es ateo, él dice que no hay Dios, sino fuerzas, y esto lo disfraza con budismo.

Ningún ateo puede ser Maestro de Tatwas, porque los Tatwas son siete alientos del dragón de la sabiduría, que en el Mundo del Espíritu Divino se manifiestan como siete corrientes de ideas; en el Mundo del Espíritu de Vida, como siete oleadas de vida; en el Mundo de las Causas Naturales, como siete corrientes de causación cósmicas; en el Mundo de la Mente como siete corrientes de pensamientos, en el Mundo Astral como siete corrientes de deseo; en el Mundo Etérico, como siete Tatwas, y por último en el mundo físico como la condensación exacta de las siete clases de ideas cósmicas que el Logos emitió en el amanecer de la vida, para construir su maravilloso Sistema Solar.

Sólo el que se une con su Dios Interior puede ser Maestro en Tatwas. Cherenzi al hablar de Tatwas no hace sino poner de manifiesto su ignorancia.

El centro del corazón nos da la intuición divina que nos permite saber sin razonar, ese es el centro de la intuición. Tiene doce pétalos, seis activos y seis inactivos, pero con el despertar del fuego sagrado todos los doce pétalos entran en actividad. Hay que actuar sobre el corazón por medio de la oración.

El quinto centro es la iglesia de Sardis. Cuando el fuego sagrado despierta este centro, es decir, cuando enciende el candelabro de esta iglesia, el hombre adquiere Clariaudiencia, u oído oculto. Este centro nos da también la Clarividencia mental y el sintetismo conceptual.

¿Cómo puede hablar Cherenzi a sus discípulos de sintetismo conceptual sin desarrollarles este centro laríngeo? La Clarividencia en el mundo de la mente, y el sintetismo conceptual, solo se adquieren desarrollando el centro de la tiroides. Cuando el Kundalini enciende este candelabro, todos estos poderes se hacen manifiestos.

Este es el órgano sexual de los ángeles. Los ángeles crean por medio del verbo. El Cristo que tiene los siete espíritus ante su trono, le amonesta: “Sé vigilante y fortifica a las otras cosas que estaban para morir… Porque si no velares, vendré a ti, y la tristeza oprimirá tu corazón”.

Cuando el fuego del Kundalini asciende a este centro, ese mismo fuego sexual del Kundalini de naturaleza masculina y femenina a la vez, se convierte en creador por medio del verbo, y entonces el Iniciado, es capaz de crear cualquier cosa viviente con su pensamiento, y luego materializarlo por medio del verbo. Así es como crean los ángeles, pero para llegar a ser como ellos, nos toca organizar nuestras fuerzas sexuales en la misma forma en que ellos las tienen organizadas. Y entonces nos hacemos como ellos. Esto lo conseguimos por medio de la Magia Sexual con nuestra esposa sacerdotisa.

Como ya vimos cada reino de la Naturaleza, se fundamenta en un modus operandi sexual particular. Si queremos evolucionar, es decir, al próximo reino de la Naturaleza que nos aguarda, tenemos que arreglar nuestra actividad sexual de acuerdo con ese reino. Que como ya sabemos, es el reino Angélico. Ese reino es hermafrodita.

En el Sol hay una enorme población de seres hermafroditas, totalmente fusionados con sus Íntimos. Eso es un paraíso. Allí hay rica vida vegetal, animal, mineral y Supra-humana. En el Sol hay ríos, mares, árboles, etc. No todo es allí ígneo, como creen los profanos. Los seres que viven allí, crean con la palabra.

Los magos negros son enemigos de la evolución, y por ello es por lo que defienden la fornicación. Ellos no quieren que el hombre se eleve al reino Angélico. Y así Cherenzi portavoz de la ciencia tenebrosa, dice: “más vale ser un buen hombre y no un mal ángel”. Ellos son contrarios al plan cósmico. Ellos odian la evolución.

Y el Apocalipsis dice a favor de la castidad, lo siguiente: “será vestido con vestidos blancos y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de los ángeles”.

Cherenzi defiende la fornicación diciendo que es perfectamente natural, y que nada puede haber más sabio que la Naturaleza. Pero los ángeles también son de la Naturaleza, señor Cherenzi. Y los ángeles no cohabitan, porque ellos usan la palabra para crear. Esforzarnos por evolucionar al estado Angélico, eso no es salirnos de la Naturaleza, eso es sencillamente evolucionar. Pero los magos negros odian la evolución, ellos no quieren nada Angélico, a ellos les gusta mucho el estado actual de la humanidad. Y por ello recomiendan las carreras de caballos, los licores, los placeres, etc.

No hay cosa más agradable para el mago negro que el estado actual de la evolución.

Cherenzi se hace pasar como mago blanco, y todo lo disfraza con hermosa literatura. En Colombia pudo hacer bastantes discípulos porque los espiritualistas de Colombia estaban con los ojos bastante cerrados. Pero yo, Aun Weor, les abriré los ojos para que se defiendan de los magos negros.

La sexta iglesia es la de Filadelfia. Este es el centro frontal, este es el centro de la Clarividencia. En este centro está escrito el nombre de la bestia, o el nombre de Dios. El Santo Grial, o el signo tenebroso de la magia negra. La luz de este centro, revela los pensamientos del mago.

Los sobrevivientes de la Lemuria que hoy viven en las selvas espesas de California, ocultos del salvajismo moderno, tienen la glándula pituitaria totalmente saliente sobre el entrecejo. Son de amplia frente y gigantesca estatura y en el entrecejo de sus frentes resalta una figura cónica de carne, semejante a un pezón. Esa es la glándula pituitaria o sexto sentido que esa raza siempre ha tenido desarrollado. Cuando ellos salen a los pueblos cercanos cubren bien sus frentes, para evitar la curiosidad pública. Siempre pagan las mercancías que compran, con pepitas de oro. Y cuando se les va a devolver el equivalente en dinero, contestan: “ni el dinero, ni el oro, significan nada para nosotros”. Son de apariencia humilde y sublime semblante. Esa fue la primera raza que hubo en el mundo. Ellos esconden su poblado en estado de Jinas, y también ellos se ocultan por medio del estado de Jinas, para defenderse del salvajismo de la época.

Si ellos entraran a Nueva York los asesinarían los civilizados del siglo XX. Ellos tienen aparatos aéreos, es decir, aviones de extraordinaria perfección, movidos por energía atómica que saben manejar desde la Lemuria. Su alumbrado es atómico, lo mismo que lo tuvieron sus antepasados del viejo continente Lemur. Si ellos entraran a Nueva York tendrían que empezar por civilizar a los habitantes del siglo XX y en esa labor los asesinarían las distintas casas comerciales antes de quedar arruinadas.

Ellos tendrían que enseñarle a los neoyorquinos a construir edificios. Pues ellos construyen en Lemuria edificios tan fuertes y perfectos que soportaron treinta mil años de terremotos. Ellos tendrían que enseñar a los habitantes de Nueva York a construir buques modernos, pues ellos disponen de buques movidos por energía atómica, verdaderamente asombrosos.

Ellos serían asesinados por los grandes industriales capitalistas, antes de verse arruinados, y por ello se ocultan de los salvajes del siglo XX.

Ellos saben extraer la energía atómica de diferentes piedras, mientras los dizque civilizados del siglo XX se pelean por las minas de uranio.

Viven estos lemures supervivientes en las selvas espesas de California, y jamás darán con ellos los civilizados, pues ellos son hábiles en el manejo de la Luz Astral, y saben favorecerse muy bien del salvajismo moderno, por medio de la Luz Astral.

Este centro frontal es el tercer ojo de los lacértidos, el que desarrolla este tercer ojo es clarividente. Los lemures que viven en California no necesitan de teléfonos, ni de radios, ni de telégrafos porque son clarividentes iluminados, tal como lo fueron sus antepasados.

El Apocalipsis dice: “al que venciere le haré columna del templo de mi Dios, y no saldrá más de allí”. “Y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalem, que descendió del cielo y un nombre nuevo”.

El mago negro Andramelek encarnado ahora en China, desarrolla instantáneamente la Clarividencia negativamente, por medio de una ampolleta llamada Kinocapol. El Kinocapol es una ampolleta que se consigue en China, es contrario a lo blanco. Esto es perjudicial y negativo. En Colombia hay una pepita llamada “tonga” que despierta la Clarividencia momentáneamente a quien la toma.

Esta frutilla se conoce en el Chocó. Sucede que aquellas gentes, cuando quieren saber dónde hay dinero o riquezas enterradas, dan de comer esa frutilla a cualquier niño de raza negra, estando la Luna en menguante. Y entonces la Clarividencia del niño se despierta y puede percibir clarividentemente el lugar del entierro. Este experimento lo hacen de noche. Después de hecho el experimento, hacen vomitar la frutilla al “entongado” con “ipecacuana”, evitar que éste quede “entongado”.

Los indios del Amazonas utilizan el “yagué” para despertar la Clarividencia. Los aztecas usan el “peyolt”, planta mexicana que los indios del Norte utilizan para despertar la Clarividencia momentáneamente. Todas estas hierbas consiguen un momentáneo despertamiento de la Clarividencia, pero la Clarividencia continua, trascendental y realmente positiva, sólo se consigue practicando Magia Sexual con la esposa.

Sólo el fuego del Kundalini y sus secreciones sexuales, nos hacen eternamente clarividentes.

Cuando el fuego del Kundalini enciende el candelabro de la séptima iglesia, llamada la iglesia de Laodicea. Entonces entra en actividad el centro coronario o Loto de mil pétalos. Este Loto corresponde a la glándula pineal.

Al refrenar el deseo durante la Magia sexual, el semen sube hacia arriba, hacia la glándula pineal, y el hombre se convierte en un dios. Cuando el fuego enciende este maravilloso centro, entonces el hombre lleva sobre su frente la corona de espinas, y totalmente se Cristifica, se une definitivamente con el Intimo.

Los estigmas se le van dando al hombre según sus merecimientos. Cada estigma tiene sus pruebas. Los primeros estigmas que se reciben son los de las manos. Y las pruebas para recibirlos son muy fuertes. Aquí juegan un papel muy importante las piedras preciosas. Por ello dice el Apocalipsis: “y los fundamentos del muro de la ciudad, estaban adornados de toda piedra preciosa. El primer fundamento era Jaspe el segundo Zafiro, el tercero Calcedonia, el cuarto Esmeralda, el quinto Sardónica, el sexto Sardio, el séptimo Crisolito, el octavo Berilo, el noveno Topacio, el décimo Crisoprasa, el undécimo Jacinto, el duodécimo Amatista.

El dichoso que llega a recibir todos sus estigmas se une con el Intimo y se convierte en su Alma de Diamante. Pero las pruebas para la alta Iniciación, son muy terribles.

Dice el Apocalipsis: “yo soy el alfa y la omega, al que tuviere sed yo le daré de la fuente del agua de la vida gratuitamente”.

“Yo soy el alfa y la omega, bienaventurados los que laven sus vestiduras (los siete cuerpos) en la sangre del Cordero, (es decir, en el semen) para que entren por las puertas de la ciudad”.

Pero cuán pocos logran pasar la alta Iniciación querido lector. En la alta Iniciación hay que llegar a besar el látigo del verdugo, hay que llegar a amar entrañablemente a los peores enemigos.

El Maestro Moria me dijo en una ocasión lo siguiente: “unirse con el Intimo, es muy difícil, de dos que intenten unirse con el Intimo, tan sólo uno lo consigue. Eso es muy difícil. Y como dijo el poeta Guillermo Valencia: “El delito está en las mismas cadencias”. Estas frases del Maestro Moria, nos indican que debemos esforzarnos terriblemente para llegar a la unión con el Intimo.

Sí querido lector, no basta decir yo soy cristiano, es que hay que probarlo en la misma vida. Pues, como en otra ocasión me dijo cierto instructor: “la Iniciación es la misma vida”.

Tenemos que hacer carne y sangre en nosotros la doctrina del Divino Nazareno. Y en las pruebas de la Iniciación, nos toca probar con hechos, y no con teorías, ni con sermones; que realmente hemos hecho carne y sangre en nosotros la doctrina del Maestro.

“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo, si alguno oyese mi voz, y abriere la puerta, entraré a él y cenaré con él, y él conmigo”.

El séptimo centro, es la Corona de Espinas, es la corona de los santos.

Cuando el Iniciado ha logrado hacer salir su fuego creador por la cabeza, echa su corona a los pies del Intimo. San Juan habla de los 24 ancianos, que arrojan sus coronas a los pies del trono del Señor.

“Al que venciere, yo le diré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono”. “El que tiene oídos, oiga lo que el espíritu dice a las iglesias”.

“Después de que el cordero abrió el séptimo sello, juró, por el que vive en los siglos de los siglos, que creó el cielo, y las cosas que hay en él y la tierra y las cosas que hay en ella, que no habrá ya más tiempo”. (Esto es, que el Iniciado, ya se une con su Intimo y se convierte en rey y sacerdote del Universo).

Resumamos el presente capítulo. Con la apertura de la primera iglesia, se despierta el Kundalini.

Y el primer plexo es el bazo, este centro, nos confiere el poder de manejar las criaturas del agua y entonces nos hacemos dueños de las tempestades.

Este centro tiene seis rayos. El Plexo Solar nos permite manejar las criaturas del fuego. El Mama Miguel, mago Arhuaco de la Sierra Nevada de Santa Marta, quemó con las criaturas del fuego, a todo un poblado llamado Dibuya. Estos son actos de magia negra, pues todo aquel que emplee los poderes ocultos para el mal, es mago negro.

Es lamentable que algunos iniciados indios, del rayo Maya, se hayan extraviado tan lamentablemente, pues los antiguos iniciados mayas, jamás abusaron de su poder.

Este centro tiene 10 rayos, cinco activos y cinco pasivos.

El cuarto centro es el del corazón. Con este centro el hombre se vuelve intuitivo, y se hace amo y señor de las criaturas del aire, y entonces el hombre se hace rey y señor de los vientos y de los huracanes. Este centro tiene doce pétalos.

El quinto centro es el de la laringe, que le permite al hombre manejar los elementales del éter, tiene 16 pétalos. Es la puerta del Edén. Por él se llega a conocer toda la antiquísima sabiduría encerrada desde tiempos inmemoriales en nuestro sistema secundario. Este centro es el oído mágico. También es el centro de la Clarividencia mental. Y nos confiere el sintetismo conceptual, y el poder de penetrar en el íntimo sentido de las palabras. Este centro corresponde al cuerpo mental. Cuando el fuego enciende la llama del lenguaje situado en los átomos de nuestro sistema seminal, el hombre parla en todos los idiomas del mundo, y cuando se fusiona con el Intimo en la alta Iniciación, parla la lengua de luz, la palabra de poder, que le hace creador del Universo.

El sexto centro es el frontal que nos confiere la Clarividencia, tiene 96 rayos.

Y el séptimo centro es el coronario, que corresponde a la glándula pineal. Es el loto de los mil pétalos, tiene 960 radiaciones, y es extraordinariamente resplandeciente. En él se manifiesta la divinidad del hombre en todo su esplendor. Cuando ya la corriente ígnea llega allí, el hombre se une con su Intimo, y queda hecho todo un soberano del Universo, entra y sale del cuerpo cada vez que quiera y todo el Universo le obedece.

El Apocalipsis describe a la mujer con un cinturón o escrito sobre sus muslos. El nombre de: “rey de reyes y señor de señores”. No está el rey en la frente, sino en el muslo. He aquí el misterio sexual.

Las siete iglesias, son el candelabro de siete brazos de oro macizo del Sanctum Sanctorum del templo de Jerusalén, donde el sumo sacerdote no podía penetrar sino una vez al año, porque en él brillaba la gloria de Jehová.

Estos son los siete Chacras, discos o ruedas magnéticas que vibran con el poderoso Mantram egipcio:

Fe………….

Ui……… N…

Da………… Gj…..

Esta última palabra gutural.

Y hay setenta y dos mil estridiaciones nerviosas en nuestro organismo, y no setenta y un mil como erradamente afirma Cherenzi en su libro del Kundalini, por falta de conocimientos médicos. Y las setenta y dos mil terminaciones nerviosas de esas estridiaciones, tienen setenta y dos mil Chacras infinitesimales, que vibran y resplandecen cuando se encienden los siete soles.

También existe en nuestro vientre un Chacra misterioso que utiliza el mago cuando actuando en el Astral desea que su cuerpo físico le llegue al lugar donde él se encuentra en esos instantes. Entonces ese Chacra gira alrededor de todo el vientre del Cuerpo Astral, y mientras más rápido gire, más rápido llega al cuerpo.

Las magas negras llamadas vulgarmente: brujas, ruegan cuando se hallan lejos de su cuerpo, en el Astral, así: “Creo en Dios, creo en Santa María, y creo en la brujería. Santa María traedme mi cuerpo”. Y sucede que Santa María, que es una monja desencarnada le lleva el cuerpo físico a las brujas. Pero esta invocación, y su correspondiente triunfo se realiza fundamentado en el poder que el Ego tiene localizado en ese misterioso Chacra, que gira intensamente y le permite al Ego traer su cuerpo físico por entre el Plano Astral.

El mago blanco, invoca al Intimo y le ruega que le traiga su cuerpo físico. El cuerpo físico es solo denso en apariencia, pero en realidad es un saco gaseoso compuesto de millares de conciencias atómicas que obedecen a su Dios, y concurren a su llamado.

Cuando Cristo caminó sobre las aguas del mar de Galilea, llevaba su cuerpo en estado de Jinas, iba en cuerpo físico, y no en Astral como dice Max Heindel, pues los hermanos rosacruces no saben la ciencia de los estados de Jinas. El mago blanco también sabe levantarse de su cama en estado de Jinas, y así flota en el espacio, o camina sobre las aguas sin hundirse. Para volar con cuerpo físico no hay necesidad de valerse del Tatwa Vayú, como erradamente cree nuestro amado Maestro Krumm Heller.

El mago flota en los aires poniendo el cuerpo en Jinas. Yo, a todos mis discípulos les enseño en forma práctica esta ciencia, y todos ellos actualmente se transportan a través de los aires. Pero nuestra ciencia secreta, secretamente la enseñamos a los candidatos a la Iniciación. Y a los curiosos los despachamos con una sonrisa compasiva, pues la ignorancia es atrevida.

Nosotros miramos a los hombres del siglo XX como a niños de pecho, sentimos por ellos compasión y hacemos todo el esfuerzo posible por ayudarlos. Amamos entrañablemente a la humanidad, y devolvemos bien por mal.

Somos pues contrarios a la magia negra y al cherenzismo. Cherenzi afirma en su libro «¿Qué es el amor?», Lo siguiente: Alguien le preguntó que si amaba a la humanidad, y él contestó que no, que ¿Cómo iba él a amar a seres que cuando no eran sierpes, eran lobos o vulgar vulturas? Aquí querido lector, se descaró el mago negro, se quitó la máscara el mago negro Cherenzi.

Nosotros los gnósticos de Colombia, y los del mundo entero, amamos a nuestros peores enemigos entrañablemente, porque esa fue la doctrina que nos enseñó el divino Redentor del Mundo.

Amor, Amor, Amor.