Bem-vindo a Sociedade Gnóstica Internacional

DESCRIPCIÓN DE LA RUNA ESPINA

Samael Aun Weor (1977) - Os Mistérios dos Antigos Maias - Capítulo XXIII

DESCRIPCIÓN DE LA RUNA ESPINA

TRABAJO EN LA NOVENA ESFERA

Esta figura labrada en piedra es muy extraña. ¿En qué otro lugar podríamos encontrar tan extraña representación?

 

Vemos una cabeza humana coronada de espinas, similar a la corona de espinas del Maestro Jesús de Nazaret. Clara alusión a la voluntad.

 

Es la misma runa espina o DORN de los nórdicos.

 

El hueco donde está la cabeza es un YONI y en lugar de un PHALO aparece una cabeza coronada con espinas. Alude claramente al sacrificio y a la voluntad.

 

Dice mucho esta piedra con su simbología. Los ángulos de lado y lado dan idea de piernas y en la parte central se ve el YONI. Solamente trabajando en la novena esfera se puede lograr la autorrealización íntima del Ser.

 

¿Por qué tiene que estar situada una cabeza dentro de un YONI?

 

¿Por qué esa semblanza de piernas a lado y lado?

 

¿Por qué en la parte superior aparecen esas piedras en forma de disco?

 

Si examinamos esas piedras de la parte superior, vemos líneas onduladas, más bien circulares, y con puntos en el centro. Se aprecian dos montículos y en el centro una especie de camino. la línea indica el trabajo, el sacrificio.

 

En resumen, es una piedra solar que nos dice que solamente con el trabajo en la novena esfera, donde se gestan mundos, hombres, bestias, y dioses, y con una voluntad de acero, sufriendo espantosos sacrificios, se puede llegar a la cristificación.

 

Si el hombre no trabaja en la fragua encendida de Vulcano, jamás alcanzará la cristificación.

 

Ningún libro podría decir lo que está diciendo esta representación en piedra. Es extraordinaria, única.

 

Muchas coronas de espinas se encuentran en rostros durante la edad de bronce. Ello indica la voluntad. Sólo con voluntad se sale de las tinieblas a la luz.

 

El Divino Rostro coronado de espinas simboliza la voluntad consciente. La mala voluntad es Satán, deseo concentrado.

 

PRÁCTICA

 

En posición de firmes, rostro viendo hacia el oriente, mano derecha a la cintura, ojos cerrados, cantad todas las mañanas las sílabas mántricas TA, TE, TI, TO, TU, con el firme propósito de desarrollar la voluntad Cristo. Todos los días al salir el sol.